El presidente del Parlamento iraní, Mohamad Baqer Qalibaf, advirtió este domingo que Irán responderá con ataques sobre infraestructuras vitales, energéticas y petroleras en toda la región si Estados Unidos cumple su amenaza de bombardear centrales eléctricas iraníes debido al cierre del Estrecho de Ormuz.

Qalibaf aseguró en su cuenta de la red social X que cualquier agresión sobre instalaciones iraníes provocaría la destrucción irreversible de infraestructuras estratégicas en países cercanos, generando un impacto significativo en la economía regional y global.

Según Qalibaf, este escenario provocaría un aumento prolongado en los precios del petróleo, ya que el estrecho de Ormuz es una de las principales rutas de transporte de hidrocarburos a nivel mundial.

Tensión en el estrecho de Ormuz

El cierre parcial o bloqueo del estrecho interrumpe el flujo de crudo hacia mercados internacionales y ha convertido a esta vía en el epicentro de la tensión geopolítica en Medio Oriente.

El barril de Brent para entrega en mayo alcanzó los 112,91 dólares, su mayor nivel desde julio de 2022, reflejando la preocupación de los mercados ante la escalada bélica en la región.

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Ultimátum de Estados Unidos

La situación se agravó tras el ultimátum del presidente estadounidense, Donald Trump, quien exigió la reapertura total del estrecho de Ormuz en un plazo de 48 horas, advirtiendo que, de no cumplirse, Estados Unidos podría atacar y destruir las centrales eléctricas iraníes.

  • Esta declaración aumentó la tensión entre ambos países, generando preocupación sobre la seguridad energética mundial y el abastecimiento de petróleo en los próximos meses.

En respuesta, el Cuartel General Central Jatam al Anbiya, que coordina las operaciones del Ejército regular iraní junto con la Guardia Revolucionaria, reforzó la advertencia de Qalibaf. El organismo indicó que Teherán atacaría plantas energéticas, de desalinización e infraestructuras de tecnologías de la información vinculadas a Estados Unidos e Israel en la región como represalia.

Esta estrategia busca disuadir cualquier acción militar sobre el territorio iraní y demostrar la capacidad de Irán para afectar infraestructuras críticas fuera de sus fronteras.

Impacto económico global

Analistas internacionales señalan que la escalada de amenazas entre Washington y Teherán podría generar un conflicto prolongado en Medio Oriente, con consecuencias directas sobre los precios del petróleo y la estabilidad de las rutas de transporte marítimo.

El estrecho de Ormuz se mantiene como un punto clave de la geopolítica energética mundial, y cualquier confrontación podría impactar de manera inmediata la economía global, aumentando la volatilidad en los mercados y elevando los riesgos para el suministro de hidrocarburos.

Necesidad de soluciones diplomáticas

Esta crisis resalta la fragilidad de la región ante tensiones militares y subraya la necesidad de soluciones diplomáticas para evitar un conflicto de mayor escala que afecte a los países vecinos y al comercio internacional.