Al menos 16 palestinos han muerto por fuego israelí en Cisjordania ocupada desde el pasado 2 de marzo, tras un último joven fallecido este jueves cerca de Belén debido al disparo de un colono israelí, según confirmó a EFE una fuente de la Media Luna Roja Palestina.

Con su muerte, ya son al menos siete los palestinos asesinados en ataques violentos de milicias de colonos en estas tres semanas y media, de acuerdo con datos del grupo legal Yesh Din; un récord sin precedentes.

Además, durante el ataque, tres miembros de su familia también resultaron heridos, entre ellos su padre y su hermano, según un vídeo compartido por los paramédicos a EFE y detalles de Wafa.

Muertes recientes en Cisjordania

El Ejército israelí confirmó, en un comunicado, lo que tildó de un «enfrentamiento entre civiles israelíes y palestinos», después de que un grupo de colonos ocupara tierras de propiedad privada de la familia Faraj.

Durante la noche, se estableció un puesto de avanzada ilegal en una propiedad privada palestina, el cual fue evacuado inmediatamente esta mañana. Posteriormente, fue reinstalado ilegalmente», dijo el Ejército, que confirmó que uno de los colonos disparó, causándole la muerte a «un civil de Jerusalén Este«, además de otros tres heridos.

La Policía de Israel ha abierto una investigación sobre el incidente, que rara vez termina con algún imputado.

Investigaciones y violencia continua

Según publicó hoy Yesh Din, desde el inicio de la guerra con Irán han sucedido a diario «más de diez incidentes» de violencia de colonos contra palestinos en un total de 116 comunidades palestinas y carreteras de Cisjordania, que incluyen agresiones físicas, daños a la propiedad y apropiación de tierras.

La semana pasada se produjeron actos de violencia masiva organizada, es decir, pogromos, en decenas de lugares tras la muerte de un colono israelí», denuncia este grupo, que dice que al menos tres de los palestinos «fueron asesinados por colonos vestidos con uniformes militares israelíes».

Los pogromos que presenciamos la semana pasada, en los que participaron decenas, e incluso cientos, de israelíes, recibieron una respuesta mínima por parte de las autoridades, que no se prepararon con antelación, no hicieron cumplir la ley durante los ataques ni investigaron», añaden.