Cerney la Ville (Francia).- Los ministros de Asuntos Exteriores del G7 exigieron este viernes el fin de los ataques contra civiles e infraestructuras en Oriente Medio.
Al mismo tiempo, reafirmaron la necesidad de reabrir el estrecho de Ormuz, considerado clave para la estabilidad regional y el comercio internacional.
Fue la única declaración conjunta lograda tras dos días de reuniones en la abadía de Vaux le Cernay, cerca de París, con la presencia del secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio.
Postura del G7 sobre Oriente Medio
Los jefes de la diplomacia de Estados Unidos, Alemania, Canadá, Francia, Italia, Reino Unido y Japón firmaron un documento centrado en Irán.
En él evitaron hablar de “guerra” y se refirieron a la situación en Oriente Medio, pidiendo el cese inmediato de ataques contra población e infraestructuras civiles.
El grupo también subrayó la urgencia de garantizar una navegación libre y segura en el estrecho de Ormuz de forma permanente.
Estrategia de EE.UU. y tensiones internacionales
Durante la reunión, Rubio reiteró que el objetivo es impedir que Irán obtenga un arma nuclear y pidió mayor implicación de sus aliados.
Antes de regresar, aseguró que los objetivos militares podrían alcanzarse en pocas semanas y sin necesidad de intervención terrestre.
También indicó avances para evitar que Irán imponga un sistema de peaje en Ormuz, clave para el tráfico de petróleo.
El ministro francés de Exteriores, Jean-Noël Barrot, destacó un amplio consenso internacional para proteger la libertad de navegación como un bien común.
En el encuentro participaron también representantes de países como Ucrania, Brasil, India, Corea del Sur y Arabia Saudí.
Sin embargo, surgieron tensiones cuando Rubio no descartó desviar envíos de armas destinados a Ucrania hacia el conflicto con Irán.
«Aún no se ha desviado nada, pero podría suceder», afirmó, minimizando el papel de Rusia en la región.
Además, acusó al presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, de mentir sobre las garantías de seguridad estadounidenses.
Rusia y otros conflictos en agenda
Aunque no fue invitada, Rusia estuvo presente en el debate tras acusaciones de apoyar a Irán con inteligencia y drones.
Estas afirmaciones fueron rechazadas por el ministro ruso Sérgei Lavrov, generando críticas y tensiones diplomáticas.
Barrot denunció la “hipocresía” rusa, acusando a Moscú de cometer crímenes de guerra en Ucrania mientras invoca el derecho internacional.
El G7 también abordó otras crisis globales, como las de Sudán, el Indopacífico, Venezuela, Cuba y Haití.
Sobre Cuba, Rubio sugirió que podría ser el momento de un cambio político y económico en la isla.
- El funcionario no dio detalles y evitó profundizar pese a la insistencia de los periodistas.
La reunión sirve como antesala de la próxima cumbre del G7 en junio en Évian, donde participarán jefes de Estado y de Gobierno.