Caracas.– La Coalición Sindical de Venezuela, integrada por representantes de diversos sectores laborales, convocó este miércoles a una movilización para el jueves, con el fin de denunciar ante la embajada de Estados Unidos en Caracas la persecución que, aseguran, ejercen las autoridades venezolanas contra los trabajadores, así como la crisis salarial tras el reciente ajuste basado en bonificaciones y no en el sueldo.

Hay violencia, vienen y secuestran a la gente, las detienen, no nos permiten marchar, a pesar de que uno entrega todas las constancias necesarias y a los agentes correspondientes. Inclusive, hemos recibido amenazas, persecución», dijo Margot Monasterios, coordinadora de la coalición, a la prensa en una plaza del este de Caracas.

En ese sentido, llamó a toda la ciudadanía a sumarse a esta actividad para que la embajada, «como tutela del Gobierno interino —de Delcy Rodríguez— que hay aquí hoy en día en Venezuela (…) voltee a ver a los trabajadores y a su ciudadanía».

La sindicalista indicó que los trabajadores siguen ganando 130 bolívares —unos 27 centavos de dólar al mes—, con unos bonos que no tienen incidencia en los beneficios laborales, como las vacaciones, las prestaciones y liquidaciones.

Son «130 bolívares con unos bonos de un sueldo integral. ¿Qué sueldo integral es ese? Eso es una locura, lo que están haciendo. Están cambiando totalmente los conceptos de la Ley del Trabajo y no vamos a permitir eso», apuntó.

La mandataria encargada anunció la semana pasada un incremento a 240 dólares del ingreso mínimo integral, compuesto por el sueldo mínimo mensual y bonificaciones.

El ministro del Trabajo de Venezuela, Carlos Alexis Castillo, explicó luego que el incremento anunciado por Rodríguez será por la vía de las bonificaciones y no del salario para evitar el aumento de la inflación, cuyo valor acumulado fue de 71,8 % durante el primer trimestre del año.

El salario mínimo está congelado en 130 bolívares desde 2022 y, desde que Maduro fue capturado por Estados Unidos, los trabajadores han retomado las calles para protestar, exigiendo un incremento.

Tras la detención del mandatario, también se anunció un proceso de liberaciones y una amnistía para presos políticos, pero ONG, partidos políticos y sindicalistas aseguran que continúan las persecuciones en el país.