Redacción Ciencia. – La pérdida de hábitat asociada a los impactos del cambio climático podría impulsar la extinción de entre el 7 y el 16 % de las plantas conocidas a finales de siglo, según un estudio recogido este jueves en Science, que advierte de que la restauración ecológica será clave para evitar esta pérdida.

Partiendo de una gran base de datos de casi 68.000 especies de plantas, que constituyen el 18% de la flora mundial, un grupo de investigadores de varias universidades estadounidenses ha proyectado la distribución de estas especies hasta el año 2100, teniendo en cuenta los impactos climáticos previstos en su hábitat, como sequías u olas de calor.

Sus resultados indican que entre el 7% y el 16% de las especies vegetales estudiadas a nivel mundial perderían más del 90% de su área de distribución, lo que las expondría a un elevado riesgo de extinción para 2100, según las proyecciones actuales sobre el cambio climático.

Riesgo global de extinción

Las tasas más altas de extinción se prevén en el sur de Europa, el oeste de Estados Unidos y el sur de Australia, lo que supondría un riesgo tanto para especies vegetales ancestrales como para aquellas de importancia económica, como es el caso de especies de árboles que son claves para la industria maderera.

Esto sugiere que las estrategias de conservación centradas en la migración asistida, en las que las personas facilitan los desplazamientos de las especies, podrían no reducir las extinciones de plantas a nivel mundial provocadas por el cambio climático», apunta una de las autoras, Xiaoli Dong, profesora de la Universidad de California en Davis.

Y es que «lo que provoca la extinción no es que las plantas no se desplacen lo suficientemente rápido, sino que los impactos climáticos destruyen el hábitat apto para las plantas. Si nuestra prioridad es evitar la extinción, hemos de reducir drásticamente nuestras emisiones», añade en un comunicado.

Refugios climáticos potenciales

Los cambios en la distribución de las plantas por los impactos climáticos pueden, sin embargo, aumentar la riqueza de especies vegetales en el 28% de la superficie terrestre, donde habrá especímenes que se acumulen en algunas zonas que actúen como «refugio climático».

Las zonas que probablemente ganen en riqueza de especies vegetales se encuentran principalmente en regiones húmedas o en aquellas que se prevé que se vuelvan más húmedas, como el este de Estados Unidos, India, el sudeste asiático y el sur de Sudamérica«, afirma otra de las autoras, Junna Wang, investigadora en la Universidad de Yale.

Los investigadores apuntan a que esta gran reorganización de las plantas a nivel mundial, por los efectos del cambio climático, «requerirá nuevas formas de pensar en la conservación de la biodiversidad».

Las cosas van a cambiar y tenemos que adaptarnos; el mundo vegetal va a experimentar una gran transformación respecto a cómo lo recordamos en los últimos 40 años», señala Wang.

Claves para la conservación

El estudio también destaca el importante papel que tendrán, en este contexto, los bancos de semillas, los jardines botánicos y los lugares que pueden servir como refugios climáticos para plantas. Todos ellos serán clave para evitar la extinción de especies.

No obstante, los autores indican que la buena gestión de los ecosistemas y las labores de restauración ecológica serán fundamentales para que las especies en movimiento encuentren un hogar.