Bogotá.- La campaña para la segunda vuelta presidencial de Colombia se calentó este lunes, nada más comenzar, con insultos, denuncias y desafíos entre los dos candidatos, el izquierdista Iván Cepeda y el ultraderechista Abelardo de la Espriella, en su afán por conquistar al electorado que les fue esquivo en las elecciones del domingo.

De la Espriella, del movimiento Defensores de la Patria, obtuvo 10,3 millones de votos (43,74 %), y Cepeda, del Pacto Histórico, partido del presidente Gustavo Petro, recibió 9,6 millones (40,90 %), resultado que pone a la izquierda con una desventaja de 673.138 votos en la línea de partida.

Por eso, Cepeda emplazó a De la Espriella, mediante un mensaje en X, a un debate sobre propuestas y planes de gobierno, algo que él mismo evitó antes de la primera vuelta.

Primero, reconoce el resultado de las elecciones y vamos a debatir ya mismo», le contestó De la Espriella en la misma red social.

De la Espriella aprovechó su respuesta para volver a arremeter contra su rival, a quien llamó «cobarde» y lo acusó de haberse escondido durante la campaña mientras, según él, Petro hacía proselitismo a su favor.

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Petro y tú tienen que dar la cara al pueblo, porque están ejecutando un plan para robarse las elecciones», afirmó De la Espriella, sin aportar pruebas sobre esa acusación.

La camiseta de la selección entra en el campo político

Poco después, Cepeda abrió una insólita discusión al criticar el uso de la camiseta amarilla de la selección colombiana por De la Espriella y sus seguidores para votar o hacer campaña política, y pidió a la Federación Colombiana de Fútbol (FCF) una posición al respecto.

El señor De la Espriella acostumbra a robarse las cosas. Ahora se roba la camiseta de la selección Colombia. ¿De cuándo acá la selección Colombia es patrimonio de la campaña del señor De la Espriella?», expresó Cepeda en una rueda de prensa en Bogotá.

La FCF respondió que «no tiene facultad legal, al ser una entidad privada, para limitar el uso de una prenda de vestir» que cualquier persona puede comprar libremente, mientras que usuarios de redes sociales empezaron a publicar imágenes de Petro y otros miembros de su partido usando la misma camiseta en elecciones pasadas.

Cepeda da marcha atrás

En la misma rueda de prensa, Cepeda dio marcha atrás en sus declaraciones del domingo cuando, al secundar la no aceptación por parte de Petro del resultado de la primera vuelta por supuestas irregularidades, dijo tener dudas sobre este, una declaración que sentó mal en distintos sectores políticos.

Hemos procedido a hacer las verificaciones y, hasta ahora, tengo que decir que no hemos encontrado, en este momento, evidencias sobre hechos de una dimensión o profundidad que merezcan un pronunciamiento sobre eventuales irregularidades», expresó Cepeda.

Petro, que desde hace meses cuestiona la transparencia del sistema electoral colombiano, publicó anoche un mensaje en el que rechazó los datos divulgados por la Registraduría Nacional, entidad organizadora de los comicios.

«Como presidente no acepto los resultados del preconteo», dijo el mandatario, quien afirmó que el sistema informático tenía «800.000 personas adicionales» a las del censo electoral, aunque no presentó pruebas de esa afirmación.

El presidente reanudó hoy sus comentarios críticos y, en un extenso mensaje en X, acusó a la campaña de De la Espriella, llamado el Tigre por sus seguidores, de haber comprado votos para la primera vuelta de las elecciones.

Se de la cantidad de votos que compraron a manos llenas: (a) 150.000 y 200.000 pesos (entre 42 y 56 dólares) el voto. Sé que buscan la desbandada y alistan los cuchillos y los colmillos», expresó el presidente, sin detallar esa acusación.

Respaldo a la organización electoral

Sobre las críticas de Petro a la organización electoral, se pronunció el procurador general de Colombia, Gregorio Eljach, quien aseguró que «no se conoce prueba o indicio» de las supuestas irregularidades en los resultados de los comicios.

  • Según Eljach, la información proporcionada por los delegados de la Procuraduría (Ministerio Público) «no constata mesas impugnadas que demuestren miles de votos agregados», como dijo Petro.

No existe en el ordenamiento jurídico colombiano ninguna disposición que le otorgue al presidente de la República competencia funcional para decidir la aceptación o no respecto de los resultados electorales, ni en la etapa del preconteo ni en la etapa del escrutinio», precisó el procurador.

Por su parte, la Misión de Observación Electoral de la Organización de Estados Americanos (OEA) pidió a los candidatos presidenciales promover «un clima de respeto y diálogo democrático durante la siguiente etapa del proceso».