Buenos Aires.- Alma Maradona, hija de Diego Armando Maradona, expresó este martes que hubiera deseado que el médico de cabecera de su padre, Leopoldo Luque, «hubiera tenido la decencia de apartarse» del tratamiento, tras reproducirse en el juicio por la muerte del astro un audio en el que se lo escucha decir que pensaba en «bajarse» porque sentía que ya se estaban «buscando culpables».

Yo no tengo por qué pertenecer a ese grupo, donde tres imbéciles dicen esas cosas; lo digo por mi salud mental. Es inteligente, por ahí, bajarse ahora, las minas están buscando culpables», añadió, en alusión a las tres hijas de Maradona: Gianinna, Dalma y Jana, todas querellantes en el juicio por la muerte de su padre.

En la grabación, Luque, principal acusado del juicio, anticipaba que él sería apuntado como culpable de que el tratamiento fallara y concluyó: «Yo necesito que las hijas estén con esto sin mí, porque si falla, que va a fallar, va a ser mi culpa».

Tras escuchar el audio, Dalma, la única de las hijas de Maradona que aún no había testificado, expresó: «Ojalá hubiera tenido la decencia de apartarse, pero eso no pasó».

La hija del astro recordó en su declaración que mantuvo una conversación con Luque sobre la posibilidad de que diera un paso al costado, a lo que el médico le respondió: «Quedate tranquila, yo estoy a la altura, yo lo puedo hacer, yo sigo».

Por otra parte, también lo apuntó como responsable de la decisión de que, tras su última intervención, Maradona atravesara su recuperación en una vivienda y no en una clínica de rehabilitación, como habían sugerido algunos médicos.

Además de Luque, también son juzgados en este proceso la psiquiatra Agustina Cosachov, el coordinador de enfermeros Mariano Peroni, la coordinadora de cuidados domiciliarios de la empresa Swiss Medica Nancy Forlini, el psicólogo Carlos Díaz, el médico Pedro Di Spagna y el enfermero Ricardo Almirón, todos acusados del delito de homicidio simple con dolo eventual.