Pekín.- China dio por concluidas este miércoles las maniobras marítimas y de reconocimiento desarrolladas durante los últimos cinco días al este de Taiwán, una operación que las autoridades chinas describieron como una respuesta a las conversaciones iniciadas por Japón y Filipinas para delimitar sus respectivas zonas económicas exclusivas en esa área.
La Administración de Seguridad Marítima de China informó de que la operación, iniciada el pasado sábado, incluyó patrullas y tareas de reconocimiento en aguas situadas al este de Taiwán, con el objetivo declarado de reforzar su capacidad de control del tráfico marítimo y de hacer valer sus competencias administrativas en la zona.
En las maniobras participaron, entre otros medios, los buques ‘Haixun 09’ y ‘Haixun 06’, además de embarcaciones de salvamento y unidades especializadas en cartografía y medición marítima.
Pekín anunció el inicio de la operación después de que medios japoneses informaran de que Tokio y Manila habían comenzado conversaciones para delimitar sus respectivas zonas económicas exclusivas en las aguas situadas entre Filipinas y el archipiélago japonés de Ryukyu.
Las autoridades chinas acusaron entonces a ambos países de vulnerar sus derechos e intereses en el mar y aseguraron que las conversaciones infringían el derecho internacional.
Este mismo martes, el portavoz del Ministerio de Exteriores chino, Lin Jian, acusó a Japón y Filipinas de vulnerar los derechos e intereses de China y advirtió de que Pekín no permitirá «en absoluto» actuaciones que, a su juicio, perjudiquen sus reivindicaciones marítimas.
Además, la cuenta Yuyuan Tantian de Weibo —semejante a X, censurada en China—, vinculada a la cadena estatal CCTV, aseguró este martes que durante las patrullas se detectaron dos aeronaves en las inmediaciones de la zona, que un analista militar chino citado por ese medio identificó como posibles aviones japoneses de reconocimiento electrónico.
La operación coincidió, además, con una nueva incursión de buques de la Guardia Costera china en la zona económica exclusiva japonesa en torno a la isla de Yonaguni, en la prefectura de Okinawa, una actuación contra la que Tokio protestó y que Pekín describió como una patrulla rutinaria en aguas bajo su jurisdicción.
China considera a Taiwán una provincia rebelde y reclama la soberanía sobre la isla, mientras que el Gobierno taiwanés rechaza esas reivindicaciones y sostiene que solo los habitantes del territorio pueden decidir su futuro.