Panamá-. Ocho menores de edad fueron rescatados y una pareja de esposos fue aprehendida durante la Operación Pintor 2, desarrollada por la Policía Nacional, el Ministerio Público y el Servicio Nacional de Fronteras (Senafront) en el distrito de Barú, provincia de Chiriquí.
Las autoridades investigan a los detenidos por presuntos delitos contra la libertad e integridad sexual en la modalidad de explotación sexual.
Durante la diligencia de allanamiento y registro también fueron decomisados teléfonos celulares y otros equipos tecnológicos, que serán sometidos a análisis forense como parte de la investigación.
Uno de los aspectos que más llamó la atención de las autoridades es que las ocho víctimas rescatadas figuran como hijos de los investigados, una situación que añade gravedad al caso y que ahora será evaluada por las autoridades judiciales y las entidades encargadas de la protección de la niñez.
Operación Pintor 2 y alcance de la pesquisa
La operación representa una nueva fase de una investigación que comenzó semanas atrás en la provincia de Chiriquí y que busca determinar el alcance de una presunta estructura vinculada a la explotación sexual de menores.
La Operación Pintor es un operativo policial e investigativo enfocado en desarticular redes de explotación sexual infantil en Panamá. Su primera fase, denominada Operación Pintor 1, se ejecutó el 2 de junio de 2026 en Puerto Armuelles, distrito de Barú, donde fueron aprehendidas dos personas y se logró rescatar a una víctima menor de edad.
Con la segunda fase, las autoridades ampliaron las pesquisas y consiguieron rescatar a ocho menores adicionales, además de capturar a una pareja de esposos presuntamente vinculada con los hechos investigados.
Las investigaciones son dirigidas por la Dirección Nacional de Inteligencia Policial, en coordinación con el Ministerio Público, y cuentan con el apoyo de organismos internacionales especializados en la lucha contra delitos que afectan a menores de edad, entre ellos la Oficina de Investigaciones de Seguridad Nacional de Estados Unidos (HSI, por sus siglas en inglés).
Aunque las autoridades han mantenido reserva sobre detalles específicos para no comprometer el proceso judicial, han señalado que la explotación sexual infantil continúa siendo una de las modalidades delictivas más complejas de detectar, debido a que muchas veces ocurre dentro de entornos familiares o de confianza.
El caso de Chiriquí no es un hecho aislado. En las últimas semanas, los organismos de seguridad han reportado varias capturas relacionadas con delitos sexuales, especialmente en la provincia de Colón.
Uno de esos casos involucró a un hombre de 80 años que fue aprehendido durante una diligencia de allanamiento y registro en el corregimiento de Puerto Pilón.
Sobre el ciudadano pesaba una orden de captura emitida el pasado 5 de junio por delitos contra la libertad e integridad sexual, en las modalidades de actos libidinosos y corrupción de menores de edad.
Las autoridades también reportaron la captura de un hombre de 30 años en el sector de La Lápida, corregimiento de Barrio Sur, quien era requerido por la justicia mediante dos órdenes de captura vigentes. Una de ellas estaba relacionada con delitos contra el pudor y la libertad sexual, mientras que la segunda correspondía a investigaciones por hurto y robo.
Posteriormente, otro ciudadano de la misma edad fue aprehendido durante labores de patrullaje preventivo en calle 12 Domingo Díaz, también en Barrio Sur. Al ser verificado por las unidades policiales, se detectó que mantenía órdenes de captura por delitos de hurto, robo y hechos contra la libertad sexual.
Estos casos reflejan una realidad que preocupa a las autoridades encargadas de la protección de la niñez. Diversos organismos internacionales han advertido que los delitos sexuales contra menores suelen permanecer ocultos durante largos períodos debido al miedo de las víctimas, la dependencia económica o emocional respecto a sus agresores y las dificultades para denunciar.
- En los últimos años, Panamá ha reforzado la cooperación entre organismos de seguridad nacionales e internacionales para combatir este tipo de delitos.
Las investigaciones actuales incorporan cada vez más herramientas tecnológicas para rastrear comunicaciones, analizar dispositivos electrónicos y detectar posibles redes de explotación que operan tanto de manera presencial como a través de plataformas digitales.
Análisis forense de celulares incautados
Precisamente, la incautación de teléfonos celulares y otros equipos tecnológicos durante la Operación Pintor 2 apunta a profundizar esa línea investigativa.
- Los peritos especializados deberán determinar si existe evidencia adicional que permita identificar a otras posibles víctimas o personas vinculadas con los hechos.
Las autoridades han reiterado que la protección de niños, niñas y adolescentes constituye una prioridad y que continuarán desarrollando operativos dirigidos a identificar y llevar ante la justicia a quienes atenten contra la libertad e integridad sexual de menores.
Mientras avanzan las investigaciones, el rescate de ocho menores en Barú se convierte en uno de los casos más impactantes conocidos este año en Panamá y vuelve a poner sobre la mesa la necesidad de fortalecer los mecanismos de prevención, detección temprana y denuncia de situaciones de abuso y explotación infantil.