Caracas.Estefanía Sánchez, diseñadora venezolana que estudió en París, nunca imaginó que iba a confeccionar bolsas mortuorias. Tampoco que serían para las víctimas de un terremoto, ni mucho menos de uno doble, como el que ocurrió en Venezuela y que ha dejado, al menos, más de 3.300 muertes, según el Gobierno.

Cuando pasan estas tragedias, nunca te imaginas que vas a terminar haciendo esto. Siempre piensas en hacer algo que dé un poco más de esperanza (…). A nosotros nos llegó esta necesidad y cómo decir que no», dijo este lunes.

Todo comenzó el pasado 27 de junio, tres días después de los terremotos, cuando una clienta llamó a Estefanía y le contó que había personas que no tenían bolsas para cadáveres en La Guaira, el estado más devastado por el desastre.

Me están escribiendo de La Guaira, hay muchas personas que no pueden retirar a sus seres queridos porque no hay estas bolsas que se necesitan», recuerda la diseñadora que le dijo la clienta.

Estefanía habló con su equipo de costureras y, al día siguiente, hicieron pruebas para precisar el tamaño y tipo de tela para las bolsas. La parte más difícil fue elaborar fundas para niños. O cuando ella misma se metió en una bolsa para comprobar si la tela resistía el peso.

Lograron un diseño hecho con una tela antifluido en la parte interior, impermeable en el exterior y con un cierre, explica Estefanía. El primer día, ella y su equipo —incluida su tía y su mamá— ayudaron en la elaboración de 90 bolsas.

Con el paso de los días, recibió donaciones para comprar rollos de tela y demás cosas para hacer las bolsas, que han transportado un grupo de voluntarios y la gente del propio taller, donde Estefanía vende ropa diseñada por ella y su equipo.

No es fácil ver a la gente a la cara sabiendo que tiene esta situación y que tiene que ir a La Guaira para reconocer un cuerpo, y tú eres la que les está facilitando la bolsa», lamenta.

Estefanía reconoce que la demanda es «muy grande» y que no tiene capacidad de cubrirla, pero dice que hace lo que puede por «la mayor dignidad posible» de las personas fallecidas.

Al momento de empacar, la tía de Estefanía, Hilda Chacón, rezaba cuando doblaba las bolsas.

Al principio llegábamos y llorábamos. Comenzábamos la producción. En ese momento, dentro de mí, trataba de rezarle a la bolsa y le decía: ‘Que en paz descanse'», cuenta a EFE.

Con el paso de los días, dobló tantas bolsas que se hizo habitual y que dejó de rezar. En total, el taller de Estefanía ha ayudado con más de 3.200; muchas de ellas elaboradas por ella y su equipo, y otras que han sido donadas.

Las autoridades de Venezuela no actualizan las cifras de desaparecidos, pero la iniciativa ciudadana ‘Desaparecidos Terremoto Venezuela‘, una web para que las personas puedan reportar a sus familiares en paradero desconocido, hasta ahora ha registrado más de 31.000 personas a las que no se ha podido contactar.