Ankara/Berlín.- La primera ministra de Dinamarca, Mette Frederiksen, respondió este martes de nuevo al presidente estadounidense, Donald Trump, que Groenlandia «no está a la venta», después de que este afirmara de nuevo que el territorio autónomo danés debería estar controlado por Estados Unidos y no por el reino.
«Por supuesto que Groenlandia no está en venta. Lo hemos dicho claramente desde el principio. Los groenlandeses no desean formar parte de Estados Unidos. Ellos mismos lo han dejado claro», afirmó en los márgenes de la cumbre de la OTAN, según la agencia danesa Ritzau.
Eso no va a suceder», recalcó, según la cadena de televisión danesa TV2, y expresó su esperanza de que «todos» los aliados respeten la soberanía del Reino de Dinamarca, en referencia a EE. UU.
«Tenemos una buena cooperación con Estados Unidos en materia de seguridad en el Ártico. Queremos ampliarla. También contamos con un grupo de trabajo que está analizando precisamente esta cuestión en estos momentos», enfatizó Frederiksen.
La primera ministra destacó, además, que Dinamarca ya cumple prácticamente el objetivo de la OTAN de destinar el 5 % del PIB a defensa, por lo que considera que la atención debe centrarse en las amenazas externas y no en las disputas internas entre los países de la OTAN.
«Hay muchos enemigos fuera de la OTAN. No necesitamos enemistades dentro de la Alianza», afirmó.
Trump reaviva la disputa por Groenlandia
Horas antes, Trump volvió a afirmar que la isla ártica debería estar controlada por Estados Unidos y no por Dinamarca, que, según asegura, no gasta dinero en ayudar a ese territorio.
«Eso es lo que dañó mi relación con la OTAN, porque Groenlandia no ayuda a Dinamarca. Dinamarca no gasta dinero para ayudar realmente a Groenlandia«, dijo Trump en Ankara.
Sin embargo, el inquilino de la Casa Blanca añadió que Groenlandia «es una parte importante para Estados Unidos y está rodeada de barcos chinos y rusos», algo que volvió a afirmar sin pruebas.
Este mismo martes, Dinamarca anunció la adquisición de dos aviones estadounidenses de patrulla marítima P-8 Poseidon, con capacidad de detectar barcos de guerra enemigos y submarinos, destinados a reforzar la presencia en el Ártico y el Atlántico Norte.
Trump criticó en Ankara el frente común que formaron los aliados europeos el año pasado contra su insistente exigencia de controlar Groenlandia, en vista de «todo el dinero que gastamos para ayudarlos frente a Rusia«, y advirtió de que EE.UU. podría «retirar a todos nuestros soldados de Europa«.
Defensa ártica y negociaciones en marcha
Las tensiones en torno a las ansias anexionistas de Trump acerca de Groenlandia se extendieron a lo largo de 2025 y solo se disiparon en enero, cuando el presidente estadounidense llegó en Davos (Suiza) a un preacuerdo con el secretario general de la OTAN, Mark Rutte, para reforzar la seguridad en el Ártico.
A raíz de este preacuerdo, se creó un grupo de trabajo de representantes estadounidenses, daneses y groenlandeses que deben trabajar en soluciones para aplacar las inquietudes de Trump.
En junio, el ministro danés de Exteriores, Lars Løkke Rasmussen, confió en que el grupo finalizará su trabajo a finales de año.
Ese grupo ha mantenido varias reuniones, cuyo contenido no ha trascendido, aunque medios anglosajones han apuntado que Estados Unidos podría abrir más bases militares en la isla, en virtud de un acuerdo de defensa firmado hace varias décadas con Dinamarca.