Santiago de Chile, 15 jul (EFE).- La Justicia chilena absolvió este miércoles a los cinco oficiales de la Fuerza Aérea de Chile (FACh) acusados por el siniestro del avión Hércules C-130, que dejó 38 personas fallecidas cuando se dirigía a la Antártica el 9 de diciembre de 2019.
Presuntas negligencias en el mantenimiento y la cadena de mando técnico de la aeronave fueron las causas por las que la Fiscalía solicitó condenar a los oficiales imputados como autores de cuasidelitos de homicidio, figura del Código Penal chileno para juzgar acciones no intencionales que causan la muerte de terceros.
Tras analizar las pruebas documentales y testimoniales presentadas durante el juicio, el tribunal encargado concluyó que los antecedentes expuestos por la Fiscalía no fueron suficientes para «establecer, más allá de toda duda razonable, la causa precisa que la produjo», señala el acta de deliberación.
Durante el proceso de juicios orales, que se extendió por varios meses, el ente acusatorio sostuvo que el accidente fue consecuencia de una falla estructural derivada del mantenimiento deficiente del avión.
La defensa, por su parte, argumentó que solo se logró recuperar cerca del 1 % de los restos de la aeronave en el mar de Drake, que conecta el territorio continental con la Antártida, por lo que no se podía reconstruir con certeza la causa del siniestro.
El fiscal regional de Magallanes, Cristián Crisosto, advirtió que se respetará la decisión del tribunal, aunque no la comparte, y esperará a que se presenten los fundamentos de la sentencia el 25 de septiembre para definir el curso de acción.
Vamos a esperar pacientemente el contenido de la sentencia (…) para analizarla y evaluar los pasos a seguir, particularmente si procede o no un recurso de nulidad», afirmó.
El accidente del avión Lockheed C-130 Hércules de la FACh se presentó cuando la aeronave viajaba desde Punta Arenas, capital regional de Magallanes, ubicada a casi 3.000 kilómetros al sur de Santiago, hacia la Base Aérea Presidente Eduardo Frei Montalva, el centro de operaciones chileno más grande en la Antártica.
En la aeronave viajaba un grupo de 38 personas, compuesto por 17 tripulantes y 21 pasajeros, entre militares y civiles. Todos ellos fallecieron tras la caída del avión en el mar de Drake.