Nairobi. – La 28.ª reunión del Órgano Subsidiario de Asesoramiento Científico, Técnico y Tecnológico (SBSTTA-28) del Convenio sobre la Diversidad Biológica (CDB) comenzó este lunes en Nairobi para revisar el primer informe global de progreso sobre los objetivos de biodiversidad pactados en 2022, que tilda de «no suficientes» los esfuerzos actuales para cumplir las metas de 2030.
La pérdida de biodiversidad continúa a un ritmo «sin precedentes» y amenaza los sistemas naturales de los que depende «la vida en el planeta», afirmó la secretaria ejecutiva del CDB, Astrid Schomaker, en una rueda de prensa en la sede de las Naciones Unidas en Nairobi, donde se celebran las reuniones, en preparación de la COP17 del próximo octubre en Armenia.
El encuentro sirve para preparar la 17.ª reunión de la Conferencia de las Partes del CDB o Conferencia de la ONU sobre Biodiversidad (COP17), que tendrá lugar el próximo octubre en Ereván, Armenia.
El marco global rumbo a 2030
En 2022, las 196 partes (195 países y la Unión Europea) adoptaron el Marco Mundial de Biodiversidad de Kunming-Montreal, considerado por la ONU como una especie de «Acuerdo de París para la naturaleza», con 23 objetivos que deben alcanzarse antes de 2030, recordó Schomaker.
El citado informe, llamado «Estado de la Acción por la Biodiversidad», analiza por primera vez el avance colectivo en la aplicación de ese marco.
El informe muestra que el marco ha generado un compromiso mundial sin precedentes», pero «los esfuerzos y la ambición actuales no son suficientes» para alcanzar los objetivos fijados para 2030, dijo la secretaria ejecutiva del CDB.
Schomaker explicó que el mundo «no está bien encaminado» por dos motivos: la ambición colectiva «no suma» lo necesario para cumplir las metas y la aplicación de las medidas «no ocurre lo suficientemente rápido» ni involucra todavía a suficientes actores.
Financiación y freno a la implementación
Uno de los mayores retos es incorporar la biodiversidad a la planificación económica y financiera, ya que, actualmente, «por cada dólar invertido en soluciones basadas en la naturaleza, se gastan treinta en actividades que la dañan», subrayó.
Así, alertó de que la brecha de financiación puede haber aumentado desde la adopción del marco, porque el gasto positivo ha crecido, pero también lo han hecho las subvenciones y actividades perjudiciales para la naturaleza.
Por su lado, el secretario del órgano de implementación del CDB, Asad Naqvi, advirtió de que el mundo está «retirando más» capital natural de sus cuentas de lo que puede reponer, por lo que «muy pronto necesitaremos tres planetas para alimentar nuestras necesidades actuales de producción y consumo».
Durante las reuniones de Nairobi, se debatirán cuestiones científicas y técnicas sobre biodiversidad marina y costera, áreas protegidas, gestión sostenible de la vida silvestre, biología sintética y el uso del conocimiento científico para tomar decisiones.
También hablarán sobre financiación, información digital de secuencias genéticas y la aplicación de los protocolos de Cartagena (2000) y Nagoya (2010), entre otros temas.
Las recomendaciones que salgan de Nairobi serán la base de las negociaciones políticas de la COP17, donde los países deberán decidir cómo acelerar la acción mundial para frenar y revertir la pérdida de biodiversidad.