Georgetown.- Tres hombres comparecieron este martes en los tribunales de primera instancia de Georgetown, la capital de Guyana, acusados de asesinato por el naufragio del ferri M.V. Barima el pasado 18 de julio, en el que murieron 74 personas y una treintena continúan desaparecidas.
Prisión preventiva para los tripulantes
Los acusados, que fueron enviados a prisión preventiva, son Kevin Price, capitán del buque; Rondell Roberts, primer oficial; y Delon Granderson, responsable de carga de la embarcación.
Según documentos judiciales, están acusados del asesinato de 69 personas identificadas y de «otras desconocidas», ya que hay cinco cuerpos que todavía no han sido identificados.
Esposado y con grilletes, Price denunció ante las personas que se encontraban en el tribunal que el buque era viejo y tenía muchos problemas.
Todo el mundo sabe que es un buque viejo que el Gobierno me dio para trabajar; tiene 87 años. El barco tenía muchos problemas: no tiene radar ni respuesta de búsqueda y rescate», gritó el hombre, desconsolado entre lágrimas.
Presión política e investigación oficial
La radicación de cargos se produce en un momento en que crecen los llamamientos a la dimisión de dos ministros del Gobierno, Juan Edghill y Deodat Indar, que supervisan el Ministerio de Obras Públicas, encargado de gestionar los transbordadores públicos.
Ayer, esas peticiones llegaron a la Asamblea Nacional, donde los diputados de la oposición protagonizaron una protesta.
En el pleno, el primer ministro de Guyana, Mark Phillips, afirmó que se había rescatado a 77 personas y que el Centro de Coordinación de Rescate Marítimo seguía plenamente operativo.
Mientras Phillips ofrecía lo que definió como un «relato cronológico» del suceso, los diputados de la oposición lo rodearon exigiendo: «Edghill e Indar deben irse».
Por su parte, el presidente guyanés, Irfaan Ali, anunció el domingo la creación de una comisión de cinco miembros, que no son guyaneses, para investigar la tragedia.
Entre los aspectos que examinará la comisión, Ali enumeró la carga del buque, los procedimientos de embarque de pasajeros, las condiciones a bordo, la navegabilidad y el historial de mantenimiento, y el cumplimiento de la legislación marítima y las normas de seguridad.
También la conducta y competencia del capitán y la tripulación, las medidas de salvamento y el impacto de las condiciones meteorológicas, el estado del mar y otros factores operativos.
La comisión revisará, además, la operación de búsqueda, rescate y recuperación, evaluando la idoneidad, la coordinación y la eficacia de la respuesta de todos los organismos y partes interesadas implicados.
Esto último para determinar si «la negligencia, la conducta indebida, el incumplimiento del deber o los fallos institucionales» contribuyeron a la tragedia.
La oposición parlamentaria criticó de forma conjunta el nombramiento de la comisión debido a que no fue consultada previamente sobre su composición.
El Gobierno informó inicialmente que a bordo del buque viajaban unas 133 personas, pero elevó más tarde esa cifra a 179 tras revisar las cámaras.
El ferri zarpó aproximadamente a las 15:15, hora local (19:15 GMT), del sábado, y la torre de control de Timheri recibió la llamada de socorro de la embarcación aproximadamente a las 23:01, hora local (3:01 GMT del domingo).