París.- El fuego no progresó este miércoles en el megaincendio que en más de una semana ha quemado unas 42.000 hectáreas en las proximidades de Burdeos, y las autoridades se mostraron relativamente optimistas para las próximas horas y días, teniendo en cuenta que la ola de calor va a ser menos fuerte.
Si la noche se desarrolla bien, podemos ser razonablemente optimistas de cara a mañana y a los próximos días», señaló al final de la jornada la prefecta (delegada del Gobierno) de Gironda, Sophie Brocas, en una comparecencia ante la prensa junto al responsable de los bomberos de ese departamento del suroeste de Francia, Marc Vermeulen.
Optimismo oficial en Gironda
Brocas, que hizo balance de la acción contra el incendio, subrayó que «el fuego no ha progresado» este miércoles, y eso, aunque se habían producido siete arranques virulentos de las llamas, que habían podido ser contenidos.
Vermeulen, que señaló que había sobrevolado el terreno del incendio, que tiene un perímetro de 240 kilómetros, indicó que «podemos ser razonablemente optimistas para la noche», y eso, aunque precisó que había «tres o cuatro focos activos».
Focos activos y perímetro del incendio
El responsable de los bomberos explicó que se quería aprovechar «la ventana de oportunidad» que iba a permitir la meteorología, con un descenso de las temperaturas en la zona, que hoy llegaron a los 41 grados y que mañana deberían bajar una decena de grados.
Despliegue y descenso de temperaturas
En este megaincendio —el mayor registrado en Francia al menos desde 1949— estuvieron trabajando este viernes más de 3.300 bomberos, apoyados desde el aire por 24 aeronaves y respaldados, además, por 1.700 militares y por 1.400 agentes de las fuerzas de seguridad para garantizar el orden público, en particular en las zonas en las que llegaron a ser evacuadas hasta 220.000 personas, sobre todo al norte de la bahía de Arcachon.
La prefecta reaccionó a las quejas manifestadas por algunos habitantes evacuados de algunas de ciertas zonas siniestradas, que consideran que se sacrificaron sus localidades para concentrar los medios en las áreas más lujosas de la bahía de Arcachon.
La única prioridad que nos guía es preservar las vidas, todas las vidas», afirmó antes de recordar que, pese a la dimensión del siniestro medioambiental, en este incendio no ha habido ningún muerto ni ningún herido grave.
El de Gironda, aunque es el mayor de todos los que arden en Francia, no fue ni de lejos el único en Francia este miércoles.
Por la tarde, había varios más de una cierta importancia, en particular en el departamento de Var, en la costa mediterránea, donde fueron evacuadas entre 600 y 700 personas en las proximidades de la ciudad de Brignoles por un fuego que había quemado un centenar de hectáreas y que movilizó a 250 bomberos, con 80 vehículos, tres hidroaviones de tipo Canadair y dos aviones bombarderos de agua de tipo DASH.
También se reavivó un foco de fuego en el bosque de Fontainebleau, en la región de París, donde la pasada semana ardieron 2.000 hectáreas y quemó este miércoles siete hectáreas, según el responsable de los bomberos del departamento de Seine et Marne en una comparecencia ante los medios.