Washington.- El secretario de Estado de EE.UU., Marco Rubio, advirtió a Cuba que no habrá «válvula de escape» a la presión de Washington por cambios radicales en la isla y que no podrá ganar tiempo al esperar el fin del segundo mandato de Donald Trump porque no encontrará un nuevo «patrocinador» tras perder a Venezuela.

Lo que intentamos enseñarles es que no hay válvulas de escape. Cada vez que crean un nuevo mecanismo para intentar librarse del cerco, simplemente lo bloqueamos», dijo Rubio a Axios, en referencia a las recientes reformas del Gobierno cubano para incentivar el crecimiento del sector privado, según un análisis publicado por el medio este viernes.

El primer jefe de la diplomacia estadounidense de origen latino insistió en que el Gobierno castrista de La Habana ya no «puede esperar a que pase el tiempo» y EE. UU. ceda en las medidas que impulsa para forzar reformas económicas y políticas en el país caribeño, ahogado en una crisis endémica agravada ahora por Washington.

Sin duda, esta situación no va a desaparecer en los próximos dos años y medio», que le queda a Trump en el poder, afirmó Rubio al medio especializado.

La ya tensa situación en la nación insular, que actualmente pasa por uno de sus peores momentos, en gran parte causado por años de deficiente gestión gubernamental, se agudizó después de la captura, en enero pasado, por parte de fuerzas estadounidenses, del depuesto presidente venezolano, Nicolás Maduro, un estrecho aliado de Cuba.

Tras esto, Trump impuso un bloqueo de crudo a la isla más grande del Caribe, que esta semana sufrió dos apagones masivos en menos de veinticuatro horas, lo que, unido a la escasez de agua, el alto precio de productos básicos y la falta de servicios vitales, ha elevado el descontento popular hacia el Gobierno de Miguel Díaz-Canel.

Por primera vez en su historia, Cuba carece de dos elementos en los que siempre se había apoyado: un patrocinador externo y la falta de atención de Estados Unidos, que no la consideraba una prioridad absoluta», señaló Rubio.

El secretario de ascendencia cubana afirmó que La Habana «no va a conseguir un patrocinador en los próximos dos años y medio. Esa es la dinámica que ha cambiado. Esto los ha colocado en una situación muy difícil», indicó.

El exsenador, que durante su carrera ha mantenido una férrea oposición al Gobierno comunista en la isla, opinó que un concepto «perdido» en la actual «política exterior y la geopolítica estadounidense» es el concepto de paciencia y perseverancia.

Confío en que, cuando termine esta Administración (en 2029), Cuba estará, como mínimo, en una trayectoria irreversible hacia un futuro diferente», vaticinó.

La víspera, Rubio anunció nuevas sanciones contra entidades y altos funcionarios de las Fuerzas Armadas cubanas, después de tomar acciones similares contra Díaz-Canel, el conglomerado empresarial militar Gaesa y aplicar medidas para forzar la salida del país de inversores extranjeros en sectores clave como la minería y el turismo.

Al mismo tiempo, la Administración Trump ha entablado un diálogo con representantes de La Habana, entre ellos Raúl Guillermo Rodríguez Castro, nieto del expresidente Raúl Castro.

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