Los expertos explicaron a Infobae por qué dos sismos cercanos en el tiempo, en Venezuela y ahora en Colombia, fueron tan distintos y cómo las placas tectónicas, la profundidad y los mecanismos de ruptura son determinantes para definir el impacto.

Por: Víctor Ingrassia

Dos terremotos de gran magnitud sacudieron el norte de Sudamérica con apenas seis semanas de diferencia, despertando inquietudes sobre sus posibles conexiones y diferencias.

Los primeros ocurrieron el 24 de junio en Venezuela, con dos sismos consecutivos de magnitud 7,2 y 7,5 que afectaron especialmente el norte del país y dejaron un saldo de más de 6300 muertos.

El segundo, el 10 de agosto, golpeó ayer a Colombia con una magnitud de 7,4 y epicentro en el departamento de Chocó, causando al menos 240 víctimas fatales y daños en varias regiones. Ambos eventos generaron interrogantes en la sociedad y entre especialistas, especialmente por su proximidad temporal y geográfica.

Suscribete al newsletter de Noticias SIN

A pesar de la cercanía en el calendario, los especialistas coinciden en que estos terremotos no responden a un mismo proceso geológico.

La explicación radica en la diversidad de estructuras tectónicas bajo la superficie de Sudamérica y en los mecanismos que originan la liberación de energía.

Cómo se originó el terremoto en Colombia

El Servicio Geológico Colombiano (SGC) y la Red Sismológica Nacional monitorean de manera permanente la actividad sísmica en la región, estimando que en Colombia ocurren en promedio 2.500 sismos cada mes, aunque la mayoría no se percibe en superficie.

El sismo de Colombia, registrado ayer a las 7:34 de la mañana, tuvo su epicentro cerca de San José del Palmar (Chocó) y una profundidad de 96 kilómetros, según el SGC. El movimiento fue sentido en amplias zonas del país y llegó a Ecuador y Panamá.

El gobierno colombiano declaró la emergencia nacional para agilizar la asistencia y la evaluación de daños. En Venezuela, los terremotos del 24 de junio activaron dos fallas principales, la de Bocono y la de San Sebastián, con rupturas muy cercanas a la superficie.

Placas tectónicas, subducción y fallas: la clave científica detrás de terremotos distintos

Infografía sobre terremotos en Venezuela y Colombia, con diferencias tectónicas, profundidad e impactos en Sudamérica
Una infografía compara los terremotos de Venezuela y Colombia en 2026, explicando sus distintos orígenes tectónicos, profundidades y el impacto en la población, incluyendo el número de víctimas. (Imagen Ilustrativa) *Actualización de victimas fatales en Colombia al momento: 240

El geólogo Andrés Folguera, profesor de la Universidad de Buenos Aires (UBA) e investigador del CONICET, aporta una explicación fundamental para entender por qué estos eventos fueron tan diferentes.

“El terremoto de Venezuela está asociado a la siguiente mecánica. La placa del Caribe, ubicada en el fondo marino de ese mar, se hunde por debajo de Venezuela. Lo hace con una dirección no dirigida hacia el sur neto, sino hacia el sur oeste, es decir, hacia Brasil. Pero el fondo del océano se mete por debajo del continente sudamericano. Y en ese proceso, uno puede imaginar a Venezuela como partida por una serie de fracturas o bloques. Esas fallas se mueven unas respecto de otras. Los terremotos de Venezuela activaron dos de esas fallas, dos de esas fracturas, la falla de Bocono y la falla de San Sebastián, que generaron sismos cercanos a la superficie, de menos de diez kilómetros”, precisó Folguera.

Rescatistas y bomberos ante edificio colapsado tras sismos recientes en Sudamérica
El terremoto de Colombia del 10 de agosto fue causado por la ruptura profunda de la placa de Nazca a casi 100 kilómetros bajo la superficie – Santiago Álvarez/colprensa/dpa

Y enseguida explicó qué pasó ayer en Colombia: “Es un proceso diferente. Primero, es otra placa. En vez de ser el fondo del océano Caribe, es el fondo del océano Pacífico. En el caso de Venezuela, es la placa del Caribe, que se hunde por debajo de Sudamérica. En el caso de Colombia, debajo del océano Pacífico se encuentra la placa de Nazca que se hunde hacia el oeste, por debajo de la placa Sudamericana. Y lo hace más rápido”.

Y agregó: “En el caso del Caribe, lo hace a dos centímetros por año. En el caso de la placa de Nazca, lo hace a cinco o seis centímetros por año. Y la diferencia más notable es que lo que produjo el sismo en el caso de Colombia no es una fractura del continente, sino que es la misma placa en profundidad que se rompió y dejó una fractura. Por eso el terremoto de Colombia fue muy profundo, a unos cien kilómetros y los terremotos venezolanos fueron muy cercanos a la superficie”.

La diferencia de profundidad resulta clave para entender la percepción y el impacto de ambos sismos. En Venezuela, las rupturas activaron fallas superficiales, por lo que la energía se liberó cerca de la corteza, generando sacudidas intensas en las zonas habitadas.

En Colombia, el terremoto fue catalogado como intermedio, con un foco a casi 100 kilómetros bajo tierra, lo cual dispersó parte de la energía antes de llegar a la superficie, aunque el temblor se sintió en una amplia franja del país.

El Servicio Geológico Colombiano explicó que la subducción de la placa de Nazca bajo la Sudamericana es el motor principal de la actividad sísmica en el Pacífico colombiano.

Rescatista entre escombros tras daños asociados a sismos recientes en Sudamérica
Soldados del Ejército participaron en las labores de búsqueda y rescate entre los escombros de las estructuras afectadas por el terremoto en Colombia – crédito Ejército Nacional

La Placa de Nazca se hunde por debajo de la placa Sudamericana, y la Placa del Caribe, que ejerce presión desde el norte. Esa convergencia convierte al país en un punto de alta dinámica geológica; es una característica natural de su ubicación”. El proceso de subducción, que implica el hundimiento de una placa bajo otra, produce fricción y acumulación de energía que, al liberarse, genera terremotos.

Según el SGC, Colombia está ubicada en el Cinturón de Fuego del Pacífico, una de las regiones más activas del planeta en cuanto a sismos y volcanes, donde interactúan las placas de Nazca, Sudamericana y Caribe.

Esta configuración explica la frecuencia de movimientos telúricos, que en el caso de Chocó se asocian a la subducción y no a fallas superficiales, como en Venezuela.

Darío Rivera, sismólogo colombiano, explicó que esta estructura tectónica se extiende a lo largo de buena parte de la costa occidental de Sudamérica: “La placa Nazca abarca lo que es Chile, Perú, Colombia, todos los países que están sobre esa parte del Pacífico, si así lo queremos mirar”, dijo Rivera.

Mapa satelital estilizado con placas tectónicas iluminadas, contexto de sismos recientes en Venezuela y Colombia
Colombia se ubica en el Cinturón de Fuego del Pacífico donde interactúan las placas Nazca Sudamericana y Caribe generando alta actividad sísmica (Imagen Ilustrativa)

En esa misma zona se han producido algunos de los terremotos más fuertes registrados en Sudamérica. El terremoto de Maule, Chile, del 27 de febrero de 2010 alcanzó magnitud 8.8 y dejó 521 muertos, de acuerdo con información recopilada por el Servicio Geológico de Estados Unidos.

Otro antecedente es el terremoto de Pisco, Perú, ocurrido el 15 de agosto de 2007. El USGS lo registra con una magnitud de 7.9 y reporta casi 600 personas fallecidas. Estudios posteriores señalan que el movimiento duró cerca de tres minutos.

Dinámica sísmica, riesgos y preparación ante futuros eventos

El Servicio Geológico Colombiano reporta que el país registra, en promedio, 2.500 sismos al mes, aunque la mayoría son imperceptibles para la población.

Sismógrafo registra actividad sísmica vinculada a recientes terremotos en Venezuela y Colombia
El Servicio Geológico Colombiano reporta que el país registra en promedio 2.500 sismos al mes aunque la mayoría son imperceptibles para la población – REUTERS/Mike Blake

La comparación entre los terremotos de Venezuela y Colombia pone de relieve la importancia de los mecanismos de ruptura y la interacción de placas.

La diferencia más notable es que lo que produjo el sismo en el caso de Colombia no es una fractura del continente, sino que es la misma placa en profundidad que se rompió”, subrayó Folguera. En los terremotos venezolanos, las fallas activadas fueron superficiales, mientras que en Colombia la ruptura ocurrió dentro de la placa subducida, generando un sismo profundo.

El monitoreo de la actividad sísmica en Colombia se realiza a través de una red nacional que cuenta con más de 224 estaciones, capaces de registrar miles de movimientos cada mes. El primer reporte de un sismo suele estar disponible en unos tres minutos, lo que permite una respuesta rápida y la elaboración de mapas de amenaza sísmica y normas de construcción sismorresistentes. La profundidad, la magnitud y la geología local influyen de manera decisiva en la intensidad de los daños.

Infografía sobre la realidad sísmica de Colombia, placas tectónicas, epicentros y monitoreo de terremotos
Infografía sobre la actividad sísmica en Colombia, sus placas tectónicas, epicentros y sistemas de monitoreo.

El SGC aclara que, aunque una región sea sísmicamente activa, no todos los sismos tienen las mismas consecuencias. La magnitud indica la energía liberada en el foco, mientras que la intensidad mide los efectos en la superficie y varía según la distancia al epicentro, la composición del suelo y la vulnerabilidad de las construcciones.

La profundidad del sismo de Chocó, catalogado como intermedio, explica por qué se sintió fuerte en varias ciudades, pero los daños estuvieron concentrados en zonas más próximas al epicentro.

Respecto a la posibilidad de predecir terremotos o de que los eventos estuvieran conectados, Folguera señaló: “Respecto de la presunta relación que pudieran tener, eso es objeto académico de estudio. Probablemente, en las próximas semanas y meses haya papers que lo discutan. Yo creo que quizás no estén relacionados, pero lo mío es una presunción, una hipótesis”.

Mujer camina entre escombros tras un sismo, en contexto de terremotos recientes en Venezuela y Colombia
Una mujer pasa junto a los escombros de unos edificios derrumbados tras un terremoto, en Pereira (Colombia), el 10 de agosto de 2026. REUTERS/Juan David Duque

La ciencia actual no permite predecir el momento exacto de un gran sismo, pero sí identificar regiones de amenaza y establecer medidas para mitigar el riesgo.

El Servicio Geológico Colombiano recomienda que las familias identifiquen zonas seguras en sus viviendas, establezcan rutas de evacuación y participen en simulacros. La preparación y la educación son claves en países como Colombia y Venezuela, donde la interacción de placas y fallas convierte a la región en un laboratorio natural de la dinámica terrestre.

Temas

chocoplaca de nazcaplaca del caribeservicio geológico colombianosismos en venezuelaterremoto en colombia