Por: Thania Urías / Infobae
Dos jóvenes de 18 y 19 años, que habían sido reportados como secuestrados en unas canchas de fútbol del sur de Ciudad de Guatemala, aparecieron la noche del martes envueltos en bolsas plásticas en la vía pública, según destacó una nota de la agencia EFE.
Sus cuerpos, con señales de violencia, fueron hallados tras una alerta de vecinos que activó a los Bomberos Voluntarios y a la Policía Nacional Civil (PNC).
El macabro hallazgo eleva a más de 90 los casos similares registrados en Guatemala durante 2026, una cifra que duplica los 39 contabilizados durante todo 2025.
Guatemala atraviesa un deterioro acelerado de un patrón criminal que combina pandillas, narcomenudeo y disputas territoriales.
Guatemala registró 3.020 muertes por heridas de arma de fuego en 2025, mientras el departamento de Guatemala concentró 1.446 casos.

De acuerdo a EFE, en lo que va de 2026, los cuerpos abandonados en bolsas, sábanas o maleteros de vehículos no son hechos aislados: son el rastro visible de una guerra entre estructuras criminales que usan los cadáveres como mensajes.
Las víctimas aparecen en zonas donde se disputa la venta de drogas y la ubicación de cada escena funciona como una advertencia al bando rival.
Julio, el mes más letal del año
El mes de julio concentró el pico más alto del fenómeno. Según datos desglosados por el medio guatemalteco Soy502, ese mes registró 27 de los más de 90 hallazgos de cuerpos empaquetados, el mayor volumen mensual del año.
El 8 de julio, en un lapso de 24 horas, siete personas aparecieron abandonadas en bolsas plásticas y sábanas, en tres puntos distintos de la ciudad.

La PNC cerró julio con 312 muertes violentas en todo el país, un promedio de 10 fallecidos por día. El departamento de Guatemala concentró el 40 % del total, con 122 casos, y, dentro de la capital, la zona 18 acumuló la mayor incidencia, con 11 de los 41 homicidios registrados en el municipio, según Prensa Libre.
La anatomía de un modus operandi
El criminólogo y exdirector del Sistema Penitenciario, Eddy Morales, describió a Soy502 el mecanismo detrás del patrón: “Aquí ya estamos hablando de que es el resultado de una alianza criminal estratégica entre estructuras vinculadas al narcomenudeo y las pandillas que dominan ciertos territorios. Se generan venganzas entre ellos y dejan los cuerpos envueltos en nailon o sábanas en lugares visibles como advertencias”.

Las necropsias del Instituto Nacional de Ciencias Forenses (Inacif) establecen que la principal causa de muerte es la asfixia por estrangulación, seguida de heridas de bala y arma blanca.
En varios casos, el estado de los cuerpos obligó a recurrir a pruebas de ADN para identificar a las víctimas, lo que retrasó la entrega a sus familias.
El director de la PNC, David Boteo, apuntó que las investigaciones asocian estas muertes a disputas entre pandillas por territorio, luchas de poder dentro de una misma estructura y casos en los que el fallecido habría retenido dinero de extorsiones o narcomenudeo.
Una reducción de homicidios que convive con más violencia organizada
El panorama estadístico presenta una contradicción que los analistas ya advierten. El presidente Bernardo Arévalo de León anunció en julio que los homicidios bajaron 10 % y las extorsiones 38 % en el primer semestre frente al mismo período de 2025. Entre enero y junio se registraron 1.437 asesinatos, contra los 1.600 del año anterior.
Sin embargo, el Centro de Investigaciones Económicas Nacionales (CIEN) alertó que esa tendencia muestra señales de quiebre. Por primera vez en el año, junio de 2026 registró más homicidios que junio de 2025, con 265 frente a 255, y departamentos como El Progreso, Chiquimula y Chimaltenango acumularon aumentos. El CIEN lo interpretó como una posible recomposición territorial de la violencia.
David Casasola, analista asociado del CIEN, señaló a Soy502 que los cuerpos en bolsas responden a “enfrentamientos entre pandillas, temas de narcotráfico, reacomodos dentro de las mismas estructuras criminales y posibles ajustes de cuentas”.
La respuesta del gobierno y sus límites
El ministro de Gobernación, Marco Antonio Villeda, reconoció ante Soy502 que los equipos de investigación “aún no cuentan con pistas claras” sobre el fondo de estas muertes, en parte porque ocurren en espacios privados a los que la policía no puede acceder sin causa justificada.
Villeda atribuyó parte del fenómeno a la ausencia de liderazgo dentro de las pandillas, lo que genera disputas internas entre quienes buscan tomar el control de las estructuras.
Semanas atrás, tras un fin de semana que dejó 24 asesinatos solo el sábado, además de dos masacres con al menos 11 muertos, el gobierno anunció una reestructuración de su estrategia de seguridad. Los detalles operativos de ese plan no se han hecho públicos.
El análisis del CIEN sitúa el 85 % de los homicidios del país en 10 departamentos y cerca de la mitad del total nacional en el departamento de Guatemala.
La tasa se ubicó en 16.26 homicidios por cada 100,000 habitantes en junio de 2026, frente a 17.47 en el mismo mes del año anterior: una mejora que los propios expertos califican como frágil ante el avance del crimen organizado.
