Ceuta (España).- El Ejecutivo español trabaja en el traslado urgente al territorio nacional peninsular de 500 niñas que accedieron a la ciudad norteafricana de Ceuta en la entrada masiva de inmigrantes de hace 20 días, de los que un número indeterminado malvive al aire libre en playas, barrios periféricos y zonas montañosas.

Según fuentes del Ministerio de Juventud e Infancia, se trata de un plan coordinado con las autoridades ceutíes para que organizaciones especializadas se encarguen de la acogida y el cuidado de los menores de edad más vulnerables, con recursos adecuados en la península, sin necesidad de traspasar la tutela a los gobiernos regionales, pues la misma seguiría siendo responsabilidad de Ceuta.

Entre esas entidades, Unicef advirtió este miércoles de la situación de «inseguridad e insalubridad» de cientos de niños extranjeros desde el pasado 30 de julio, a la espera de ser trasladados «a lugares seguros».

Unas 80.000 personas, según el Ejecutivo, entre marroquíes y subsaharianos, cruzaron la frontera desde Marruecos de manera irregular los dos últimos días del mes de julio, de las que la gran mayoría retornaron, pero varios miles (no hay datos oficiales) permanecen en campamentos improvisados o deambulan por las calles.

El Gobierno anunció el lunes que habilitaría 1.500 nuevas plazas de atención humanitaria de inmigrantes, que podrían ampliarse a 4.000, mientras Cruz Roja reparte 4.000 comidas diarias, así como ONG y asociaciones vecinales.

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Pero residentes ceutíes denuncian inseguridad y suciedad, y arrecian las quejas por lo que consideran «inacción» del Ejecutivo para resolver la crisis humanitaria.

El Consejo General de Enfermería (CGE) se unió hoy a las críticas sobre un «colapso sanitario sin precedentes» en Ceuta por la permanencia de numerosos inmigrantes, lo que fue negado por la ministra de Sanidad, Mónica García, días atrás, si bien reconoció un sobreesfuerzo de los profesionales.

También existe «una profunda preocupación» del CGE por el estado de salud de la población atendida, que deja ya brotes de enfermedades infecciosas ligadas al hacinamiento y la falta de higiene, como 200 casos de gastroenteritis aguda y 20 de sarna, sin contar unos 30 detectados entre militares.

Desamparados

La directora de Influencia, Programas y Alianzas de Unicef España, Lara Contreras, consideró hoy «urgente» que los niños que están solos sean identificados de manera adecuada y denunció que «cientos» vagan solos, en condiciones insalubres y con necesidad urgente de alimentación y, en muchos casos, de atención sanitaria.

Respecto al traslado de las menores, Unicef considera que la intención del Ejecutivo central y de la ciudad de Ceuta es que sea lo antes posible, pero «aún no se sabe» cómo.

Según los últimos datos del Ministerio del Interior, la Policía española identificó, por ahora, a 2.168 menores de edad en Ceuta para poder ponerlos a disposición del gobierno de la ciudad y que puedan recibir la ayuda necesaria.

Ceuta pide retorno de inmigrantes y presencia de Frontex

Sin embargo, el gobierno local de Ceuta negó que haya recibido ninguna propuesta del Ministerio de Juventud e Infancia para el traslado de 500 niñas, y volvió a pedir el retorno a Marruecos de todos los inmigrantes irregulares, incluidos los menores no acompañados, como también demanda la oposición de conservadores y extrema derecha.

Esto permitiría recuperar la normalidad y evitar que la situación de emergencia derive en una presión estructural sobre los servicios públicos, justificaron las autoridades ceutíes.

Según datos propios, Ceuta dispone de una capacidad ordinaria de acogida de 29 plazas, mientras que actualmente atiende a unos 1.350 niños migrantes.

Pero la ministra española de Juventud e Infancia, la izquierdista Sira Rego, replicó en redes sociales que hablar de «deportar» a los niños y adolescentes es una «barbaridad».

La ley en España y en Europa es clara: escucha del menor, intervención de Fiscalía, garantía de derechos y cooperación entre países —explicó—. Porque el retorno debe ser voluntario y con garantías».

En estas circunstancias, el presidente de Ceuta, Juan Jesús Vivas, indicó hoy que la seguridad fronteriza tiene que estar en manos de España y de Europa, sin depender de terceros, en alusión a Marruecos, y reclamó la presencia de Frontex (Agencia Europea de la Guardia de Fronteras y Costas) en la ciudad.