Naciones Unidas.- La subsecretaria general de Asuntos Políticos y de Consolidación de la Paz de la ONU, Rosemary DiCarlo, alertó que la guerra de Ucrania se encuentra en una «peligrosa espiral», tras consolidarse el pasado mes de julio como uno de los más mortíferos desde la invasión rusa, de la que se cumplen cuatro años y medio.
Sin medidas inmediatas para poner fin a la peligrosa espiral actual, empezando por el cese de todos los ataques contra los núcleos de población, millones de ucranianos se enfrentan a la perspectiva de otro invierno sombrío, frío y mortal», declaró DiCarlo en una sesión del Consejo de Seguridad.
La reunión, convocada a petición de Dinamarca, Francia, Grecia, Letonia y Reino Unido, coincide con el aniversario de la Declaración de Independencia de Ucrania de 1991 y con la conmemoración de los cuatro años y medio de la invasión rusa.
Víctimas civiles y niños en julio
DiCarlo señaló que al menos 17 niños murieron y otros 166 resultaron heridos en Ucrania durante el mes de julio, el mayor número mensual de víctimas infantiles desde abril de 2022.
En el cómputo general, julio fue el mes más letal desde mayo de 2022: 437 civiles murieron y 2.610 resultaron heridos.
Además, la subsecretaria general señaló que el número de víctimas que ya se registró en el mes de agosto, aunque no haya terminado, indicó que esta «tendencia profundamente preocupante continúa».
Según apuntó, desde la última sesión sobre la guerra ruso-ucraniana, se han intensificado los ataques a gran escala de Moscú contra infraestructuras civiles y contra la población de Ucrania.
Cuatro años y medio después del inicio de la invasión a gran escala, la necesidad de poner fin a esta guerra no podría ser más urgente. El camino hacia la paz no será fácil. Pero la alternativa, un ciclo continuo de muerte, destrucción, sufrimiento y una escalada cada vez mayor, es intolerable», concluyó.
Advertencia humanitaria ante el invierno
Por su parte, el jefe humanitario de la ONU, Tom Fletcher, advirtió de «la magnitud del desafío humanitario» y pidió al Consejo de Seguridad mantener el respeto al derecho internacional, proteger a los civiles, cuidar la infraestructura energética del país ante la amenaza del invierno y trabajar para restaurar el comercio pacífico en el mar Negro.
Además, instó a abrir un debate «serio» sobre «la innovación militar letal»: «La tecnología está avanzando más rápido que la rendición de cuentas».