El retorno de migrantes al mundo rural acentúa crisis por sequía en parte de Centroamérica

El retorno de migrantes sin recursos al Corredor Seco agrava la crisis climática y alimentaria en Centroamérica, con pérdidas de cultivos y escasez de agua.

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El retorno de migrantes al mundo rural acentúa crisis por sequía en parte de Centroamérica

Ciudad de Panamá. – El mundo rural del Corredor Seco en el Triángulo Norte centroamericano, que conforman Honduras, El Salvador y Guatemala, enfrenta una nueva fase de crisis climática y alimentaria a causa del fenómeno El Niño, con pérdida masiva de cultivos y fuentes de agua, a lo que se suma un factor emergente: el regreso de migrantes sin recursos, alertó la ONG global Oxfam.

El Corredor Seco Centroamericano es una franja que atraviesa Costa Rica, Nicaragua, Honduras, El Salvador, Guatemala y llega al sur de México (Chiapas). Lo habitan unas 11,5 millones de personas, de las cuales la mitad depende de la agricultura de subsistencia.

El 80 % de los pequeños productores viven en pobreza y muchas personas se ven obligadas a migrar del Corredor Seco, donde se registran largos periodos de sequía seguidos de lluvias intensas.

En un comunicado enviado este miércoles a EFE, Oxfam alertó que el Corredor Seco en Guatemala, Honduras y El Salvador registra pérdidas generalizadas de cultivos, reducción del acceso al agua, deterioro de los ingresos familiares y una creciente inseguridad alimentaria en algunas de las comunidades rurales más vulnerables de la región.

Así lo reveló una evaluación realizada por Oxfam, organizaciones socias y Acción contra el Hambre, que involucró a 354 grupos focales en 58 municipios de los tres países, con la participación de 4.260 personas y cuyos resultados «reflejan la situación de más de 91,000 hogares rurales afectados por la combinación de sequía, pérdida de cosechas y vulnerabilidades acumuladas».

La ONG detalló que el 78,6 % de más de 70,000 hogares productores de maíz reportaron pérdidas de entre el 75 % y el 100 % de su cosecha. En el caso del frijol, esos porcentajes se repitieron en un tercio de igual número de hogares.

El 64,2 % de los hogares que aún conservan reservas de maíz estima que estas alcanzarán para tres semanas o menos.

Esta fuerte reducción de las cosechas y el agotamiento de las reservas alimentarias coinciden con el aumento de los precios de productos básicos y la disminución de oportunidades de empleo temporal rural, afirmó Oxfam.

Al mismo tiempo, el Corredor Seco del Triángulo Norte muestra una crisis hídrica cada vez más severa, con más de 23.000 hogares reportando una reducción en el acceso al agua a través de su fuente principal de abastecimiento, mientras que numerosas comunidades enfrentan disminuciones significativas en caudales y sistemas comunitarios de distribución.

En este contexto aparece un elemento emergente que agudiza la crisis: el retorno de migrantes a estas sin remesas ni otros recursos.

La investigación documentó más de 6.200 movimientos migratorios durante los tres meses previos a la evaluación y detectó, particularmente en Honduras, «un fenómeno que preocupa a las organizaciones humanitarias: el retorno de personas migrantes sin remesas, lo que aumenta la presión sobre hogares que ya enfrentan pérdida de cosechas, desempleo y escasez de agua», señaló la ONG global.

«Existe una ventana de tiempo muy limitada para actuar. Sin una respuesta adecuada, la crisis podría extenderse al próximo ciclo agrícola y provocar un deterioro aún mayor de la seguridad alimentaria en la región», afirmó el gerente humanitario de Oxfam en Centroamérica, Iván Aguilar.

Es por ello que Oxfam hizo un llamado a gobiernos, organismos internacionales y donantes para ampliar la asistencia alimentaria, fortalecer los mecanismos de apoyo económico a las familias afectadas, garantizar el acceso al agua y aumentar las inversiones en adaptación climática para las comunidades rurales del Corredor Seco.