"Su rostro es aproximadamente el doble del tamaño normal", dijo Rúa. "Está hinchado con ampollas. Ya ni siquiera puedes ver sus hermosos ojos".

REDACCIÓN INTERNACIONAL.- El niño de seis años Dominick Krankall está hospitalizado con heridas graves tras ser víctima de bullying en un ataque en que otro niño le prendió fuego al lanzarle una pelota encendida a la cara cuando jugaba en el patio trasero de su casa en Bridgeport, Connecticut.

La familia de Dominick culpa a otro niño del vecindario, de 8 años, del bullying y que por largo tiempo lo ha acosado. Señalan que mojó una pelota de tenis en gasolina, le prendió fuego y se la arrojó a la cara.

“Lo escuché gritar: ' Mami ayúdame, me prendieron fuego'”, dijo María Rúa, madre de Dominick a ABC7. Y detalló que tiene quemaduras de segundo y tercer grado en la cara y la pierna.

"Su rostro es aproximadamente el doble del tamaño normal", dijo Rúa. "Está hinchado con ampollas. Ya ni siquiera puedes ver sus hermosos ojos".

María Rúa aclaró que su hijo no jugaba con fuego, pero sí fue víctima de acoso y que ésta no fue la primera agresión contra él.  " Mi hijo ha sido intimidado por este niño durante un año", agregó Rúa. “Ese día, a propósito, arrojaron una pelota empapada de gasolina a la que prendieron fuego en la cara de mi hijo”.

“Lo llamaron por su nombre para que volteara, se la lanzaron y lo dejaron afuera, solo, para que muriera".

En tanto, Laura Giacobbe, madre del niño acusado, cuestionó la intimidación y pidió no adelantar conclusiones. "Tuvimos una tragedia horrible recientemente y nuestros pensamientos están con el niño herido", dijo Laura Giacobbe a FOX 5 NY en comunicado.

"Esperamos que las personas interesadas esperen antes de sacar conclusiones o hacer suposiciones sobre lo que sucedió hasta que los funcionarios hayan tomado sus determinaciones".

Citando informes preliminares, la policía de Bridgeport dijo que vieron hasta cuatro niños sin supervisión jugando con gasolina y prendiendo fuego el domingo por la tarde en el vecindario.

Este caso ha causado shock entre los vecinos de Bridgeport y las narraciones de la familia de Dominick conmueven e indignan como la hermana del niño herido, quien dijo que "apenas puede dormir, apenas puede comer, apenas puede hablar. Simplemente no es justo”, dijo Kayla Deegan, hermana de Dominick Krankall. “Mi hermanito acostado en la cama del hospital podría haberse quemado hasta morir”.

Dominick seguirá internado unos días más, asegura su madre y de acuerdo con los médicos debe recuperarse por completo y le quedarán cicatrices mínimas.