Se trata de una de las cinco "zonas de sacrificio" del país, espacios envueltos a diario en una tóxica nube de gases que causan lluvia ácida y enferman a sus habitantes.

Chile.- Al menos 30 estudiantes de una escuela de Quintero, en la región de Valparaíso, presentaron este miércoles síntomas de intoxicación por un presunto nuevo episodio de contaminación en la zona, saturada con más de 18 industrias apostadas en la bahía.

Según información preliminar, los alumnos afectados pertenecen al Colegio El Faro y están siendo atendidos por personal de emergencia municipal y del Hospital de Quintero, en un caso que se suma a las intoxicaciones registradas el día de ayer cuya acusa aún no está determinada.

La bahía de Quintero-Puchuncaví, 160 kilómetros al noroeste de Santiago en pleno litoral central chileno, fue declarada en 1993 como "zona de sacrificio ambiental", territorio abandonado al deterioro industrial y la contaminación afectando de manera permanente la salud población humana y la biodiversidad.

Se trata de una de las cinco "zonas de sacrificio" del país, espacios envueltos a diario en una tóxica nube de gases que causan lluvia ácida y enferman a sus habitantes hasta cuatro veces más que la media nacional, con cuadros respiratorios, cardiovasculares y tumores malignos, según un estudio de la Universidad Católica y la fundación Chile Sustentable.

Después de varias denuncias por posibles intoxicaciones durante los últimos días, el Gobierno decretó el pasado sábado una "alerta sanitaria" para estas dos localidades y aseguró que se privilegiará el cierre de las fábricas y plantas industriales por sobre el cierre de las escuelas.

También informaron que el Ministerio de Salud iniciará estudios a partir de julio que permitan conocer el impacto de metales pesados en las personas que habitan la zona afectada y un programa de reparación en salud.

Días antes, las autoridades ambientales ya había ordenado a seis industrias disminuir sus actividades, con restricciones específicas para la minera estatal Codelco y a la eléctrica AES Gener, mientras las escuelas secundarios suspendieron sus clases