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WASHINGTON, Estados Unidos.- El presidente de EE.UU., Barack Obama, dijo este viernes que espera que el grupo de trabajo creado tras varios casos de violencia policial contra afroamericanos concluya con medidas "concretas" y "reales" que favorezcan la reconstrucción de la confianza entre la comunidad negra y la Policía.

El mandatario reconoció que hay un "legado de un pasado racial problemático", y señaló que casos como la muerte del joven Michael Brown en Ferguson, Missouri o de Eric Garner, en Nueva York, por una llave de inmovilización policial no autorizada, han desatado la conciencia social sobre los asuntos raciales en el país.

En ambos casos, los policías no fueron imputados, lo que causó una oleada de protestas e indignación en todo el país contra la violencia racial de la Policía.

Las protestas llevaron al Gobierno a crear un grupo de trabajo que presentará unas directrices para evitar la discriminación racial por parte de las fuerzas de seguridad.

"Esto no es un nuevo fenómeno", subrayó Obama, quien consideró "saludable" el diálogo público generado porque "no vas a resolver el problema si no se habla sobre él".

El presidente señaló que su intención es comenzar a poner las recomendaciones en práctica "tan pronto como las reciba".

Algunas, dijo, se implementaran por acción ejecutiva, y otras necesitarán aprobación del Congreso y de los propios estados.

No obstante, Obama apuntó que, "igual que el resto de América, la América negra en general está mejor ahora que cuando llegué al cargo".

En este sentido, mencionó que "muchos" de los beneficiados por los puestos de trabajo que se crearon este año, el acceso a los seguros de salud que ha promovido la reforma sanitaria -conocida como "Obamacare"- y al sistema de pensiones, son afroamericanos.

Además, Obama destacó las "cifras récord" de jóvenes que se han graduado en la enseñanza secundaria y que se han matriculado en la universidad, aunque reconoció que "todavía tenemos mucho trabajo por hacer".