Las ONG también rechazaron "la militarización de las cárceles como única forma de 'recuperarlas", y exigieron que los familiares de los fallecidos y heridos reciban información sobre sus seres queridos "en el marco del respeto a sus derechos".

QUITO.- La Alianza por los Derechos Humanos Ecuador ha exigido este jueves que se declare en emergencia humanitaria al sistema penitenciario y se solicite ayuda técnica internacional urgente, tras la masacre ocurrida en una prisión de Guayaquil.

En el penitenciario del Litoral de Guayaquil murieron al menos 116 presos y unos 80 resultaron heridos en una reyerta entre bandas, lo que llevó al presidente, Guillermo Lasso, a declarar el estado de excepción en los centros penales del país.

La Alianza, que aglutina a 18 organizaciones defensoras de los derechos humanos y la naturaleza, señaló en un comunicado que su exigencia responde a que "el Estado no tiene la capacidad técnica de poder solucionar los problemas estructurales de la crisis penitenciaria".

Y demandó una política pública penitenciaria que incorpore la presencia de organizaciones de derechos humanos, al considerar que "la única respuesta del Estado ha sido aplicar un enfoque securitista, alimentado de discursos estigmatizantes y reduccionistas, que pretenden deshumanizar a las personas privadas de libertad".

Las ONG también rechazaron "la militarización de las cárceles como única forma de 'recuperarlas", y exigieron que los familiares de los fallecidos y heridos reciban información sobre sus seres queridos "en el marco del respeto a sus derechos".

Por su parte, la Secretaría de Derechos Humanos emitió un comunicado oficial en el que señala que el Gobierno "actúa de manera oportuna con la finalidad de precautelar los derechos humanos de las personas privadas de la libertad (PPL) y atender las necesidades de sus familias".

La entidad gubernamental asegura estar brindando apoyo psicológico, social y legal a los familiares de los presos, así como asesoría permanente a los elementos de las fuerzas de seguridad para garantizar que "su accionar se de despliegue en el marco y garantía de los derechos humanos y estándares internacionales".

Los sangrientos sucesos ocurridos el miércoles en Guayaquil son los más graves registrados este año, después de que en febrero ajustes de cuentas en cuatro prisiones del país de forma simultánea dejaran 80 presos fallecidos, y en julio más de veinte perdieran la vida en otra cárcel.

El sistema penitenciario ecuatoriano está bajo la lupa desde hace años, y son incontables los motines, casos de violencia, ajustes de cuenta y fugas, que expertos achacan al hacinamiento, la corrupción interna y la falta de preparación.

Las cárceles de Ecuador albergan a más de 39.000 presos, cifra que se ha triplicado en los últimos tres lustros y provocado una crisis que se intensificó en los últimos cuatro años con un índice de hacinamiento que llegó al 36 % y que hoy ronda el 30 %.