MOSCÚ.- La oposición rusa presentó hoy ante miles de sus partidarios más "pruebas" para denunciar el fraude en las elecciones presidenciales de la pasada semana, en una nueva protesta contra Vladímir Putin, que ha recibido el espaldarazo del presidente de EEUU, Barack Obama.

"Dentro de unos días cerca de mil denuncias de falsificaciones electorales serán presentadas ante los tribunales", adelantó el político opositor Vladímir Richkov durante un mitin en la céntrica calle Nuevo Arbat de Moscú.

Richkov añadió: "Lograremos que se celebren elecciones parlamentarias anticipadas dentro de un año y las presidenciales dentro de dos".

Como se temía, la oposición extraparlamentaria ha perdido poder de convocatoria desde las elecciones de diciembre y a la protesta de hoy acudieron unas 10,000 personas, según la policía, y poco más del doble, según los organizadores.

"Lo más importante es que la gente sale por sexta vez. Y esto no es casualidad", señaló Richkov ante los manifestantes que portaban banderas, globos y pancartas en las que proclamaban su negativa a reconocer a Putin como presidente legítimo.

En el acto intervinieron varios observadores electorales que expusieron numerosos casos de falsificación durante la votación, en la que Putin obtuvo el 63,60 por ciento de los votos, lo que le permitirá permanecer en el Kremlin hasta 2018.

Entre otras irregularidades, denunciaron las presiones sobre los trabajadores del sector público para que votaran por Putin, las urnas itinerantes, la manipulación de protocolos y los famosos "carruseles", cuando un grupo de personas vota repetidamente en diferentes colegios.

"Hubo unos carruseles que envidiarían incluso en Disneylandia. Pero esto no era un parque de atracciones, sino un parque de humillación", dijo el actor y director teatral Maxim Vitorgan, según las agencias rusas.

El politólogo Dimitro Oreshkin denunció que Putin no alcanzó ni el 40 por ciento de los votos en Moscú, aunque la Comisión Electoral Central (CEC) informara de que casi el 47 por ciento de los moscovitas votó a favor del primer ministro.

En la segunda ciudad del país, San Petersburgo, aseguró que la CEC "añadió unos 300 votos por colegio", con lo que Putin obtuvo cien mil sufragios más de los reales, dijo.

Mientras, Putin, que hasta ahora había sido felicitado por dirigentes como el venezolano Hugo Chávez o el sirio Bachar al Asad, recibió hoy la esperada llamada del presidente norteamericano.

Obama felicitó a Putin por su victoria, destacó los logros alcanzados durante el mandato del actual presidente ruso, Dmitri Medvédev (2008-2012) y abordó los pasos para relanzar la cooperación bilateral.

Precisamente, veteranos activistas rusos de derechos humanos habían tachado el viernes de "insulto" las afirmaciones de la secretaria de Estado norteamericano, Hillary Clinton, de que "las elecciones rusas tuvieron un vencedor claro".

Tras los comicios parlamentarios de diciembre pasado, EEUU había reaccionado de una forma radicalmente diferente al denunciar el fraude y respaldar a la oposición, lo que llevó a Putin a acusar a Clinton de instigar las protestas antigubernamentales.

Por ello, algunos políticos liberales, conscientes de que la mayor ola de protestas desde la caída de la URSS pierde fuelle, abogan por organizarse en comités para explicar más detalladamente al pueblo sus demandas de reforma política y preparar una nueva estrategia de presión sobre el Kremlin.

La famosa presentadora Ksenia Sobchak llamó hoy a los opositores a elaborar un programa constructivo, crear nuevos partidos o integrarse en la formación que está a punto de formar el multimillonario Mijaíl Prójorov, el tercer candidato más votado.

Mientras, el líder del radical Frente de Izquierdas, Serguéi Udaltsov, que fue detenido hoy de nuevo junto a varias decenas de opositores en Moscú y San Petersburgo, propuso congregar a un millón de personas el próximo 1 de mayo, lo que causó incredulidad entre las filas opositoras.

"Solo la calle puede cambiar a los gobernantes. Sólo las masas. No tenemos otra salida. Por eso luchamos, saldremos a la calles hasta derrocarlos", dijo.

Además, Udaltsov propuso, en caso de que las protestas no den resultado, recurrir a métodos más radicales como la huelga, la desobediencia civil y las tiendas de campaña al estilo de la Revolución Naranja ucraniana que logró la repetición de las fraudulentas presidenciales en 2004.

Cada vez son más los opositores que ponen en duda los métodos de Udaltsov, al que acusan de conducir al movimiento de protesta a un callejón sin salida, al ahuyentar a la pacífica clase media, principal granero opositor del descontento con el "Putinismo".

Putin, que será investido presidente en mayo, ha admitido la existencia de algunas irregularidades en los comicios, pero defiende a capa y espada la limpieza de su victoria en la primera vuelta