“Todos tenemos rabia, pero algunas personas tienen más que otras”, agregó Reyes, quien añadió: “No quiero que lo llamen monstruo. Nadie sabe por lo que estaba pasando”.

Redacción Internacional.- Salvador Ramos, de 42 años, padre del tirador de Uvalde, en Texas, donde asesinó a 19 niños y dos profesoras, pide disculpas por la matanza cometida por su hijo. Expresó su conmoción y aseguró que nunca hubiera esperado un comportamiento como el que tuvo su hijo.

“Solo quiero que la gente sepa que lo siento por lo que hizo mi hijo”, comentó al Daily Beast en una entrevista el jueves. En el mismo medio, la madre de Salvador Ramos, Adriana Reyes, que murió abatido por la policía en una de las aulas de la escuela primaria Robb, dijo que su hijo no era violento.

El padre también comentó algo parecido: “Nunca esperé que mi hijo hiciera algo así. Debería haberme matado él a mí, en lugar de hacerle algo así a alguien.

Antes de llevar a cabo la masacre, Ramos disparó en la cara a su abuela porque había estado discutiendo con ella sobre la factura del wifi. La abuela está viva, pero su estado es grave, según los informes médicos.

Ramos, el padre, lloró durante la entrevista y dijo que cuando se enteró de lo sucedido estaba trabajando. En ese momento llamó a la comisaría local y fue allí donde le comunicaron que su hijo había muerto. “Mataron a mi niño”, lamentó. “Nunca volveré a ver a mi hijo, al igual que ellos no verán a sus hijos. Y eso me duele”.

Al igual que había comentado la madre, el progenitor dijo desconocer lo que pasaba por la cabeza de su hijo y los motivos que le llevaron a convertirse en alguien tan violento. “Mi hijo era una buena persona”.

Admitió que su hijo había comenzado a cambiar en el último mes, si bien no pudo obtener más datos ya que en las últimas semanas no lo vio porque el joven Ramos se negó a hablar con él. El covid-19 y su trabajo fuera de Uvalde también le impidieron ver a su hijo, explicó. “Mi madre me dice que probablemente él también me hubiera disparado a mi, porque siempre decía que no lo quería”, dijo.

Ramos había abandonado la escuela secundaria porque lo acosaban por usar la misma ropa todos los días, dijo su padre, y culpó a la madre de su hijo, Adriana Reyes, por no comprar suficiente material escolar y ropa.

La madre de Ramos, Adriana Reyes, afirmó que su hijo no era un monstruo pero que a veces era agresivo. “Todos tenemos rabia, pero algunas personas tienen más que otras”, agregó Reyes, quien añadió: “No quiero que lo llamen monstruo. Nadie sabe por lo que estaba pasando”.