Hace nueve meses las elecciones generales dejaron un escenario político fragmentado entre 17 partidos políticos.

 La Haya.- Los cuatro partidos de centro-derecha que gobiernan ahora en funciones en Países Bajos y que buscan mantenerse al frente del futuro Ejecutivo esperan finalizar este lunes las conversaciones para cerrar un acuerdo de coalición.

Hace nueve meses las elecciones generales dejaron un escenario político fragmentado entre 17 partidos políticos.

El liberal de derechas VVD, el progresistas D66, Llamada Democristiana (CDA) y Unión Cristiana, los mismos cuatro partidos que gobiernan ahora en funciones y que han estado liderados por Mark Rutte desde octubre de 2017, se han embarcado en la última fase de las negociaciones que darán pie a un acuerdo de gobierno, previo a la formación del equipo ejecutivo.

“Vamos por buen camino, así que esperamos poder salir pronto”, señaló Wouter Koolmees, uno de los "informateur" o persona que tantea el terreno para un futuro gobierno, antes de iniciar la reunión de este lunes en La Haya con los líderes de los cuatro partidos.

El pasado viernes, las negociaciones ya parecían llegar al final. “Ya casi estamos”, dijo el líder de CDA, Wopke Hoekstra. Mientras que la progresista Sigrid Kaag consideró que estos encuentros son ya para poner “los últimos puntos sobre las íes”.

Según confirmaron fuentes de la negociación a la televisión pública NOS, se espera que hoy se cierren los últimos flecos para presentar mañana el acuerdo a los grupos políticos que forman parte del diálogo y que el próximo miércoles se haga la presentación oficial del programa que definirá la futura coalición.

A esto seguirá un debate parlamentario en La Haya, en el que, de salir todo como se espera, el liberal Mark Rutte recibirá el encargo de formar gobierno, lo que iniciará la última fase de un largo proceso que empezó tras las elecciones de marzo, el nombramiento de los miembros del futuro gobierno: habrá 20 ministros y 10 secretarios de Estado, con una cuota del 50% de mujeres.

Rutte se pondrá a partir de la próxima semana, o incluso esta misma semana, a armar el nuevo equipo ministerial (ocho del VVD, seis del D66, cuatro del CDA y dos de la Unión Cristiana), aprovechando también la Navidad, y se calcula que la presentación del nuevo gobierno se produzca en enero, aunque las fechas se aclararán más adelante.

Se prevé que la cartera de Finanzas, una de las más importantes tanto a nivel nacional como europeo, la ocupe un miembro del partido progresista D66. El cargo lo ocupa ahora Hoekstra, político democristiano, que estará al mando de otro ministerio en el futuro gobierno.

Ya se sabe que los cuatro partidos que formarán la futura coalición están de acuerdo en la necesidad de invertir miles de millones de euros en la lucha climática, la vivienda y la crisis del nitrógeno, así como en la urgencia de una inversión adicional en Educación y en investigación en energía nuclear.

También es un punto primordial la cuestión del cuidado infantil, después de que el pasado enero esta misma coalición se viera obligada a dimitir por las acusaciones sin fundamento de la Agencia Tributaria a decenas de miles de padres de fraude fiscal.

Este hecho llevó a familias enteras a afrontar problemas económicos para devolver el dinero que habían recibido durante años para el pago de las guarderías de sus hijos.

Todos estos planes se detallarán en el acuerdo de coalición esta semana, que también podría incluir reformas en el sistema laboral, puesto que los partidos también han invitado a las conversaciones a diferentes representantes sociales y los sindicatos, con especial énfasis en la extrema flexibilidad del mercado laboral neerlandés.

El futuro Ejecutivo será conocido oficialmente como Rutte IV, puesto que es el cuarto gobierno que lidera el liberal de forma consecutiva desde 2010, aunque más de la mitad de su última legislatura se ha tenido que centrar principalmente en la gestión de la pandemia, dejando de lado diferentes problemas que se han acumulado en el cajón del próximo gobierno.