PEKÍN, China.- El Gobierno de Pekín reafirmó este jueves las buenas relaciones con la India después de que este país concluyera con éxito el lanzamiento de un misil intercontinental con un alcance de más de 7.500 kilómetros, suficiente para golpear cualquier objetivo en toda China, gran parte de Asia y Europa oriental.

"Los dos somos países emergentes amigos, no rivales", afirmó hoy el portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores Liu Weimin, en una rueda de prensa ordinaria celebrada en Pekín.

Liu reiteró que ambos países tienen buenas relaciones, impulsadas durante la reunión de finales de marzo de los líderes del grupo BRICS (Brasil, Rusia, China, India y Sudáfrica) en Nueva Delhi.

Con el lanzamiento, la India entra en el pequeño grupo de países capaces de golpear objetivos a larga distancia, compuesto por Rusia, China, Estados Unidos, Francia y el Reino Unido, aunque se cree que Israel también posee algún tipo de proyectil similar.

La India y China comparten una relación ambivalente, y sus líderes se han empleado a fondo para intensificar el comercio bilateral -valorado en 60.000 millones de dólares en 2010-, en parte para desactivar sus problemáticas disputas fronterizas.

Ambos países llegaron a librar una guerra en 1962, que se saldó con la victoria china, y en la actualidad la India reivindica la parte de Cachemira bajo control de la segunda economía mundial, que a su vez reclama la soberanía de la región india de Arunachal Pradesh.

Además, la India mira con recelo el apoyo que China presta a Pakistán, y las autoridades de Pekín siguen reprochando a Nueva Delhi que acoja en su territorio, concretamente en Dharamsala (noroeste), al líder budista tibetano, el Dalai Lama, después de éste saliera exiliado de Tíbet en el año 1959.