Durante uno de los viajes la primavera pasada, los dos policías fueron convencidos de subir a una habitación de hotel para enfrentar a un cliente -en realidad otro policía encubierto-, que no quería pagar por el servicio sexual que supuestamente había recibido.

REDACCIÓN INTERNACIONAL.-Thomas Diorio y Michael Sardone, dos agentes de NYPD, fueron sorprendidos ofreciendo un costoso servicio de “taxi” para prostitutas de alto nivel que querían una escolta policial a sus trabajos, revelan registros disciplinarios recientemente publicados.

Los oficiales, ambos de la Comisaría 106 en Queens, fueron atrapados en una operación encubierta, donde varias oficiales se hicieron pasar por prostitutas que pagaban miles de dólares para transportarse hacia y desde hoteles, a veces diciendo que llevaban “droga”.

Durante uno de los viajes la primavera pasada, los dos policías fueron convencidos de subir a una habitación de hotel para enfrentar a un cliente -en realidad otro policía encubierto-, que no quería pagar por el servicio sexual que supuestamente había recibido.

Tras el escándalo, Sardone se retiró, mientras que Diorio fue despedido el 17 de agosto después de que no se presentó a un juicio departamental el 9 de agosto. Los detalles de la operación encubierta fueron revelados en un informe disciplinario publicado esta semana. No está claro si alguno de los ex oficiales enfrentará una investigación criminal.

Todo comenzó en febrero, cuando una policía encubierta empezó a enviarle mensajes de texto a Sardone, diciéndole que ella trabajaba como escolta. El 6 de abril llamó a Sardone y le preguntó si estaba interesado en ser un conductor para ella y otras prostitutas, ya que su chofer habitual estaba enfermo, según el informe.

Después de un poco de planificación, todo captado por videovigilancia y audio, decidieron fijar un precio de $4,000 dólares, y el 9 de abril Sardone y Diorio se encontraron con tres “prostitutas” en el estacionamiento de un restaurante de Queens y las llevaron a un hotel en Manhattan.

 El “cliente” de las escoltas, también un oficial encubierto, les dio a los dos policías una propina de $100 dólares y esperaron un mensaje de texto para recoger a las mujeres y llevarlas de regreso al restaurante de Queens, según el informe.

Una de las prostitutas falsas dijo que estaba tomando su “coca” y agarró varias bolsitas de lo que parecía ser cocaína. Al día siguiente, Sardone trazó algunos límites, diciendo que él y Diorio preferirían que las mujeres no llevaran drogas en caso de que fueran detenidas.

Cuando un teniente de la Oficina de Asuntos Internos interrogó a Diorio en junio, él dijo repetidamente que no recordaba nada de lo que sucedió.

Ninguno de los oficiales ha ofrecido comentarios tras la revelación del informe. Y la policía de Nueva York no respondió de inmediato a una solicitud del Daily News.