Sobrevivió al coronavirus e hizo frente a un escenario de pandemia mundial con 93 años. A pesar de esto, 1992 representó un año al que ella misma calificó como “horrible”. Fue justo en ese año cuando la reina Isabel II cumplía 40 años en el trono, pero su mensaje de aniversario sorprendió a todos.

REDACCIÓN.-  Una monarca como lo fue Isabel II enfrentó muchos momentos complicados durante los más de 70 años en el trono, sin embargo, estos dos años fueron los más duros.

Con apenas 25 años, Isabel II recibió la corona de Gran Bretaña en un momento complicado. Se enfrentó a un escenario de posguerra siendo todavía una reina inexperta. Durante su mandato trabajó con 15 ministros, todos ellos con diferentes visiones de gobierno.

Sufrió la pérdida de seres queridos como el fallecimiento de su hermana, la princesa Margaret Rose, la muerte de su madre, la reina madre Elizabeth Angela Marguerite Bowes-Lyon y, por supuesto, la partida de su esposo, el príncipe Philip.

Sobrevivió al coronavirus e hizo frente a un escenario de pandemia mundial con 93 años. A pesar de esto, 1992 representó un año al que ella misma calificó como “horrible”. Fue justo en ese año cuando la reina Isabel II cumplía 40 años en el trono, pero su mensaje de aniversario sorprendió a todos.

En su discurso, ella calificó a ese año como annus horribilis (año horrible), y realizó la primera alusión publica a las preocupaciones que incomodaban a la familia real.

“1992 ya no será un año que recordaré con alegría”, declaró la reina en el marco de lo que se suponía que sería un día de triunfo para conmemorar sus cuatro décadas en el trono.

Las razones eran exclusivamente familiares. Su hija mayor, la princesa Anne, se divorció de Mark Phillips, igual que el príncipe Andrew, duque de York, quien se separó de Sarah Ferguson. Mientras, los problemas emocionales de la princesa Diana se sumaban a las tensiones en su matrimonio con el entonces príncipe Charles, heredero de la corona.

Un mes antes, el castillo de Windsor, la residencia preferida de la reina, había ardido en llamas, lo que provocó una fuerte crítica por los costos de las reparaciones. La familia real perdía popularidad, y los diputados laboristas y la prensa se lo hacían saber.

“La crítica es buena para las personas y las instituciones que forman parte de la vida pública. Este examen minucioso puede ser también eficaz si se realiza con un toque de caballerosidad, buen humor y comprensión”, dijo la reina, según El País.

El doloroso 2021

Casi 30 años después, el 9 de abril de 2021, la reina vivió otro año horrible. En esta ocasión la muerte de su esposo y patriarca de la familia, el príncipe Philip, ensombreció la vida de la monarca.

Isabel II lució una figura solitaria en el funeral del príncipe debido a las restricciones por la pandemia. Impasible, como siempre, la reina despidió a quien fue su compañero de vida, su mano derecha y padre de sus hijos.

Durante más de 74 años compartieron una complicidad increíble, nada los separó: ni la guerra ni los escándalos ni los problemas internos de su familia.

Otras de las pruebas que enfrentó fue el rompimiento con la corona británica del príncipe Harry y su esposa Meghan Markle en este mismo año, además de los rumores de una pelea entre sus nietos William y Harry.

“El duque y la duquesa de Sussex confirmaron a Su Majestad que no volverán a ser miembros activos de la familia real. Tras conversar con el duque, la reina escribió para confirmar que, al renunciar a sus obligaciones vinculadas a su pertenencia a la casa real, no es posible seguir ejerciendo responsabilidades y deberes vinculados con una vida de servicio público… Aunque todos están tristes por su decisión, el duque y la duquesa siguen siendo miembros muy queridos de la familia real”, informó la Casa Real por medio de un comunicado.

Otros años complicados

La monarca estuvo en el trono durante 70 años y, sin duda, tuvo muchos años más que también fueron complicados. En 1997, la muerte de Diana de Gales enlutó a la familia real, además de que la teoría de una conspiración por parte de la corona para que sucediera el accidente en donde la madre de William y Harry perdió la vida, sumó tensión a este momento doloroso.

La acusación de Virginia Giuffre al príncipe Andrew de abusar sexualmente de ella cuando tenía 17 años, llevó a la reina a separar a su hijo de sus títulos militares y patrocinios reales en enero de 2022, lo que representó un golpe para Isabel II y la familia real.

Pese a que los últimos años fueron complicados para la realeza, marcados por polémicas entrevistas y rumores de rupturas, la popularidad de la reina se fortaleció. Una

encuesta de YouGov la posicionó en un índice de popularidad de más del 70% en el cuarto trimestre del 2021.

El mundo ahora llora su muerte a los 96 años y queda la incertidumbre de cómo será el futuro para la corona inglesa con su partida.