Nawaz Sharif.

ISLAMABAD.- El Primer Ministro de Pakistán, Nawaz Sharif, felicitó hoy a la activista Malala Yusufzai por la obtención del premio Nobel de la Paz, un logro "sin precedentes y sin igual" que la ha convertido en el "orgullo" del país.

"Los niños y niñas del mundo deben inspirarse en su lucha y compromiso", emplazó Sharif en un comunicado.

Malala es desde hoy la persona más joven en ganar un Nobel de la Paz, que le ha sido otorgado en reconocimiento a su trabajo en la defensa del derecho a la educación femenina en Pakistán, junto a Kailash Satyarthi, activista contra el trabajo infantil en la India.

La joven adquirió notoriedad al escribir un blog para la BBC utilizando el seudónimo de Gul Makai en el que denunciaba las atrocidades sufridas bajo el régimen del Tehrik-i-Taliban (TTP).

El 9 de octubre de 2012 fue víctima de un atentado en Mingora cuando dos miembros del TTP subieron al autobús escolar en el que se encontraba Malala y la dispararon con un fusil, alcanzándola en el cráneo y en el cuello.

Cuatro meses más tarde fue dada de alta, aunque prosiguió con la rehabilitación y tuvieron que implantarle en el cráneo una placa de titanio y también un dispositivo auditivo en el oído izquierdo.

Desde entonces vive en la zona de West Midlands de Birmingham y ha escrito su biografía "Yo soy Malala".

Antes del Nobel, recibió numerosas condecoraciones como el premio Sajarov a la Libertad de Conciencia que otorga el Parlamento Europeo, el Simone de Beauvoir y el Premio Convivencia Manuel Broseta.

A pesar de ello, en Pakistán se ha recibido hasta ahora con frialdad e indiferencia la celebridad de la joven.

El físico Abdus Salam fue el primer paquistaní en ganar un Nobel, aunque ha sido prácticamente borrado de la historia del país por su pertenencia a una minoría religiosa casi proscrita en el país, los ahmadíes.