Italia aplica desde hoy la obligación para poder entrar en el lugar de trabajo de presentar el pase sanitario, que consiste en la vacunación anticovid o una prueba negativa, y mientras que la mayoría de las empresas han aceptado y se han organizado sin problemas, en algunos sectores como los transportistas o los estibadores han anunciado huelgas y protestas. 

Roma.- Los principales puertos italianos mantienen hoy su actividad con escasos incidentes pese a las huelgas convocadas con motivo de la entrada en vigor de la obligatoriedad de presentar el certificado anticovid para acceder a los lugares de trabajo, por el que han sido convocadas protestas en diferentes ciudades del país.

En Génova (noroeste), donde se preveían los mayores problemas, la operatividad del puerto, aunque se ha reducido, no se ha visto comprometida por las protestas de los trabajadores antivacunas, a pesar de que han bloqueado el paso internacional de San Benigno y la terminal de transbordadores, según medios locales.

Los manifestantes dejan pasar a las personas, pero no las mercancías, lo que ha impedido acceder a algunos camiones, que permanecen en la entrada del puerto.

En Trieste (noreste), uno de los principales puertos del país, puerta a Europa del Este, la actividad es normal pese a la protesta que ha reunido a unas 5.000 personas, que corean eslóganes como "libertad" y "no green pass", que es como se denomina en Italia el certificado sanitario.

"El puerto de Trieste funciona: obviamente en algunos pasos habrá dificultades y rangos reducidos, pero funciona. Pedí mantener baja la temperatura evitando enfrentamientos frontales para no dañar la economía, dado que dañar la actividad del puerto significa dañar un gran número de empresas", dijo el presidente de la región Friuli Venezia Giulia y de la Conferencia de las Regiones, Massimiliano Fedriga.

También se han organizado varias manifestaciones y concentraciones contra el certificado sanitario, como en Milán y Roma, para la que se han movilizado más de 1.000 agentes después de los altercados del pasado fin de semana en la capital debido a la infiltración de neofascistas que asaltaron la sede del sindicato CGIL

Italia aplica desde hoy la obligación para poder entrar en el lugar de trabajo de presentar el pase sanitario, que consiste en la vacunación anticovid o una prueba negativa, y mientras que la mayoría de las empresas han aceptado y se han organizado sin problemas, en algunos sectores como los transportistas o los estibadores han anunciado huelgas y protestas.