Mujer con Ébola (Archivo)

WASHINGTON.- La respuesta internacional es "más lenta que la velocidad de la transmisión" del ébola, advirtieron hoy los presidentes de Guinea Conakry, Sierra Leona y Liberia, los países más afectados por el brote, que pidieron "más compromisos sobre el terreno y menos palabras".

"Los compromisos sobre el papel están bien pero los más necesitados son los compromisos sobre el terreno", afirmó Ernest Bai Koroma, mandatario de Sierra Leona, en la reunión de alto nivel organizada por el presidente del Banco Mundial (BM), Jim Yong Kim, en el marco de la asamblea anual del organismo y del FMI que se celebra esta semana en Washington.

"Hasta ahora la mayor parte de los recursos utilizados han sido los nuestros, que son insuficientes, y la respuesta internacional ha sido más lenta que la velocidad de transmisión de la enfermedad", dijo Koroma, quien participó por videoconferencia.

Kim aseguró, por su parte, que hay que "acelerar y aumentar la respuesta global".

"A menos que contengamos rápido y detengamos esta epidemia, nada menos que el futuro de África está en juego", agregó

Por su parte, Alpha Condé, el presidente de Guinea Conakry, quien asistió en persona, recordó que el brote de ébola, que ya se ha cobrado la vida de más de 3.400 personas, es una "amenaza internacional" y advirtió de los riesgos de diseminación al resto de la región del África Occidental.

En el encuentro, además de Kim, Koroma, Condé y la presidenta de Liberia, Ellen Johnson Sirleaf, participaron el secretario general de las Naciones Unidas, Ban Ki-Moon, y la directora gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI), Christine Lagarde.

"Los casos están creciendo de manera exponencial. Las cosas se pondrán peor antes de que mejoren; y lo mal que se pongan dependerá de nosotros", indicó Ban.

Asimismo, el director de los Centros de Control y Prevención de Enfermedades de EE.UU. (CDC), Thomas Frieden, aseguró que el brote del ébola en África Occidental es la mayor emergencia sanitaria mundial desde la aparición del sida en la década de 1980.

El mundo necesita actuar con la mayor celeridad para que esto no se convierta "en la próxima emergencia del sida", afirmó el Frieden en su participación en la conferencia.

El director del principal organismo médico del Gobierno estadounidense insistió en que en los 30 años que lleva trabajando en el sector de la sanidad pública, "lo único que había similar a esto (el brote de ébola) ha sido el sida".

Los CDC han pedido al personal médico de Estados Unidos que se mantenga "vigilante" y ha establecido medidas de control ante la posibilidad de que se produzcan nuevos casos de infección por la entrada al país del virus ébola a través de pasajeros de esos tres países africanos, como el caso del liberiano que falleció este miércoles en Dallas (Texas).

El Banco Mundial ha comprometido ya 400 millones de dólares para apoyar los frágiles sistemas sanitarios y el FMI ha entregado 130 millones de dólares en asistencia financiera de emergencia.