El alcalde de Mariúpol, Vadym Boichenko, confirmo las afirmaciones al indicar que los combates están “realmente activos” con tanques y ametralladoras.

REDACCIÓN INTERNACIONAL .-  El asalto ruso alcanzó este19 de marzo el centro de la sitiada ciudad de Mariúpol, en el este de Ucrania, señaló el ministerio de Defensa de Rusia. El alcalde de la urbe, Vadym Boichenko, afirmó que los combates se encuentran “realmente activos”, mientras el presidente Volodímir Zelenski pidió conversaciones significativas con Moscú para detener su invasión.

 

Tras varios días de mantener sitiada a la ciudad de Mariúpol, en el sur de Ucrania, en el día 23 de la guerra las tropas de Rusia entraron al centro de la urbe. Así lo detalló el ministerio de Defensa ruso, que dijo estar “apretando la soga" alrededor del puerto estratégico, ubicado frente al mar de Azov.

El alcalde de Mariúpol, Vadym Boichenko, pareció confirmar las afirmaciones al indicar que los combates están “realmente activos” con tanques y ametralladoras, mientras “todos se esconden en búnkeres”.

El fuerte asedio de las fuerzas de Moscú han vuelto a frustrar los intentos por rescatar a las personas atrapadas bajo los escombros del bombardeado teatro de la ciudad el pasado 15 de marzo, mientras Kiev urge a un diálogo significativo que conduzca a un cese de hostilidades.

 

Rusia se mantiene desafiante ante la serie de sanciones impuestas desde Occidente para asfixiar su economía como respuesta a la guerra que lanzó contra Ucrania.

El canciller ruso, Sergei Lavrov, citado por la agencia estatal de noticias Interfax, aseguró que la relación entre su país y China solo saldrá fortalecida en las circunstancias actuales.

"Esta cooperación se fortalecerá, porque en un momento en que Occidente está socavando descaradamente todos los cimientos en los que se basa el sistema internacional, por supuesto que nosotros, como dos grandes potencias, debemos pensar cómo continuar en este mundo", señaló el jefe de la diplomacia rusa.

Las declaraciones de Lavrov se producen justo un día después del encuentro virtual entre el presidente de Estados Unidos, Joe Biden, y su homólogo chino, Xi Jinping, para disuadir a Beijing de un posible respaldo económico y militar a Moscú.

En el encuentro, Xi insistió en que todas las partes deben apoyar el diálogo y las negociaciones entre Rusia y Ucrania. Sin embargo, también indicó que EE. UU. y la OTAN deben adelantar conversaciones con Moscú para resolver lo que considera la razón del conflicto: las preocupaciones en materia de seguridad que el Kremlin alega.

 

El portavoz del Ministerio de Defensa ruso, Igor Konashenkov, aseveró en una rueda de prensa que el Ejército ruso utilizó misiles hipersónicos Kinzhal para destruir un gran depósito de armas y de municiones para aviones, en la región de Ivano-Frankivsk, occidente de Ucrania.

Este tipo de proyectiles son armas rápidas que pueden evadir la detección de los sistemas de defensa antimisiles.

Konashenkov agregó que las fuerzas rusas destruyeron centros militares de radio y reconocimiento cerca de la ciudad portuaria ucraniana de Odessa, al usar el sistema de misiles costeros Bastion.

Esta información no ha sido verificada de forma independiente y Kiev aún no se ha referido al respecto.

Moscú se enorgullece de su armamento avanzado. El presidente Vladimir Putin aseguró el pasado diciembre que su nación es el líder mundial en misiles hipersónicos, cuya velocidad, maniobrabilidad y altitud los hacen difíciles de rastrear e interceptar.

No obstante, las fuerzas ucranianas han montado una fuerte resistencia y los países occidentales han enviado cargamentos de armas para la defensa de las tropas locales.

El presidente de Ucrania, Volodímir Zelenski, pidió conversaciones de paz integrales con Moscú y aseguró que, de lo contrario, Rusia necesitaría generaciones para recuperarse de las pérdidas sufridas durante la guerra.

El mandatario subrayó que su país siempre ha ofrecido soluciones para la paz y quiere negociaciones significativas y honestas sobre paz y seguridad, sin retraso alguno.

"Quiero que todos me escuchen ahora, especialmente en Moscú. Ha llegado el momento de una reunión, es hora de hablar (…) Ha llegado el momento de restaurar la integridad territorial y la justicia para Ucrania. De lo contrario, las pérdidas de Rusia serán tales que le llevará varias generaciones recuperarse", dijo en un discurso de video publicado en la madrugada de este sábado.

Zelenski denunció además que las fuerzas rusas han estado bloqueando adrede los suministros humanitarios para las ciudades bajo ataque.

"Esta es una táctica deliberada (…) Esto es un crimen de guerra y responderán por ello, al 100%", destacó.

 

En medio del recrudecimiento del conflicto, la viceprimera ministra ucraniana, Iryna Vereshchuk, informó que esperan evacuar a miles de civiles este sábado 19 de marzo a través de diez corredores humanitarios, en ciudades y pueblo en la primera línea del asalto ruso.

Solo en Mariúpol, alrededor de 350.000 ciudadanos han quedado atrapados con poca comida o agua y bajo constantes bombardeos. Los ataques aéreos han obstaculizado el rescate de los sobrevivientes bajo los escombros de un teatro atacado el pasado miércoles 16 de marzo, donde según Kiev se refugiaban alrededor de mil personas.

Hasta ahora alrededor de 130 ciudadanos han salido del lugar con vida.

Aunque un parlamentario ucraniano sostuvo que no habría fallecidos debido a que el búnker en el que se resguardaban habría resistido al asalto, el presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, dijo este sábado que no hay información sobre cuántas personas habían muerto.

Los cruces fronterizos desde Ucrania se han desacelerado, pero podrían aumentar de nuevo si las condiciones en el oeste del país empeoran, informó el viernes la agencia de refugiados de la ONU (ACNUR), que cifra en 3,27 millones la cantidad de personas que han huido por la guerra, además de 2 millones de desplazados dentro del país.

 

El Ejército ruso respaldo por combatientes chechenos rompieron las defensas de la sitiada ciudad de Mariúpol y ahora están dentro de la ciudad, que ha estado bajo el bombardeo de Moscú durante días.

El Ministerio de Defensa ruso indicó que sus fuerzas estaban “apretando la soga” alrededor de la ciudad y que en el centro de la urbe se estaba “luchando contra los nacionalistas”. El alcalde de Mariúpol, Vadym Boichenko, pareció confirmar las afirmaciones al señalar que la lucha era "realmente activa". “Continúan las batallas de tanques y ametralladoras (…) Todos se esconden en búnkeres”, expresó.

Sin embargo, poco antes el asesor presidencial, Oleksiy Arestovych, aseguró que en las últimas 24 horas su país no había notado ningún cambio significativo en las áreas de primera línea de combate. Afirmó que los enfrentamientos continuaban y señaló como puntos críticos particulares a Mariúpol, las ciudades del sur de Mikolaiv Jersón, y la ciudad del este de Izyum.

Dado que el asalto prolongado ha reducido a escombros gran parte de este puerto estratégico en el sureste de Ucrania, el Ministerio de Defensa ucraniano señaló el viernes por la noche que había perdido "temporalmente" el acceso al Mar de Azov, que se conecta con el Mar Negro, lo cual sería una gran pérdida para Ucrania.

En otras zonas del país, los bombardeos también dejaron al menos nuevo muertos y 17 heridos en Zaporiyia, donde las fuerzas militares ucranianas decretaron un toque de queda de 38 horas que se extenderá hasta el lunes.