La sesión solemne comenzó a las 10.20 horas (16.20 GMT) y fue presidida por el pleno de magistrados del Consejo Supremo Electoral (CSE), encabezado por su presidenta Brenda Rocha, que se encargó de hacer el juramento, tomar la promesa de Ley y entregar credenciales a los diputados.

Managua.- Los 90 diputados electos en los controvertidos comicios del pasado 7 de noviembre en Nicaragua, más el segundo candidato presidencial más votado, tomaron posesión este domingo en la Asamblea Nacional (Parlamento) para el período 2022-2027, en la que el oficialismo tendrá mayoría absoluta.

La sesión solemne comenzó a las 10.20 horas (16.20 GMT) y fue presidida por el pleno de magistrados del Consejo Supremo Electoral (CSE), encabezado por su presidenta Brenda Rocha, que se encargó de hacer el juramento, tomar la promesa de Ley y entregar credenciales a los diputados.

REELIGEN PRESIDENTE A DIPUTADO SANCIONADO POR EE.UU.

Posteriormente, los legisladores eligieron por unanimidad al diputado sandinista Gustavo Porras como presidente de la Junta Directiva del Parlamento, cargo que ocupó en el período anterior.

Porras, de 67 años, reelegido para su quinto período consecutivo de cinco años como legislador y que dirige el Parlamento desde el 9 de enero de 2017, es uno de los tres diputados sandinistas sancionados por Estados Unidos y Canadá por promulgar "leyes represivas" en el marco de la crisis sociopolítica que vive el país desde abril de 2018.

Porras, diputado desde 2002, forma parte del círculo de poder del reelegido presidente del país, Daniel Ortega, y su esposa y vicepresidenta, Rosario Murillo, también reelegida en unos comicios en los que las autoridades arrestaron a siete aspirantes presidenciales opositores y cancelaron la personalidad jurídica a tres partidos políticos.

Estados Unidos acusa al médico y también dirigente sindical de ser el operador político más importante de Ortega y de ejercer un control significativo sobre el Instituto de Seguridad Social (INSS) y el Ministerio de Salud, con la aprobación de la vicepresidenta Murillo (sancionada).

CONTROL ABSOLUTO SANDINISTA

La Junta Directiva del Congreso, que fue elegida en pleno, estará presidida durante dos años por Porras, y como vicepresidentas a las también sandinistas Arling Alonso y Gladdy Báez y la liberal María Haydee Osuna, todas diputadas reelegidas.

Mientras que las tres secretarías serán ocupadas por los diputados oficialistas y también reelegidos Gloria Raquel Dixon y Wilfredo Navarro (aliado) y Alejandro Mejía (señalado de colaborador del oficialismo por la oposición excluida).

El gobernante Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN) obtuvo 75 de los 90 escaños de la Asamblea Nacional, es decir pueden aprobar reformas a la Constitución y leyes ordinarias de forma unilateral.

El Partido Liberal Constitucionalista (PLC), considerado como aliado de los sandinistas por la oposición excluida de los comicios, tiene nueve parlamentarios, más el que corresponde por ley al candidato presidencial que quedó en el segundo lugar, que fue Walter Espinoza, que pertenece a ese colectivo.

Los minoritarios Partido Liberal Independiente (PLI) y Alianza Liberal Nicaragüense (ALN) tiene dos legisladores cada uno, y la Alianza por la República y el partido indígena Yatama uno cada uno.

ORTEGA GOBERNARÁ SIN CONTRAPESOS

La nueva composición del Congreso, que en la legislatura 2017-2022 también fue de mayoría oficialista, le permitirá a Ortega gobernar hasta el fin de su gestión sin mayor oposición desde el Parlamento.

Los comicios generales celebrados el 7 de noviembre pasado, en los que Ortega se impuso con un 75,87 % de los votos, con sus principales contendientes en prisión o en el exilio, no han sido reconocidos por el grueso de la comunidad internacional.

Ortega, un exguerrillero de 76 años, quien gobierna desde 2007 tras haberlo hecho de 1979 a 1990, asumirá el lunes su quinto mandato de cinco años, cuarto consecutivo y segundo junto con su esposa como vicepresidenta, con un control absoluto del Parlamento.

El líder sandinista podrá permanecer en el cargo hasta enero de 2027 y cumplir 20 años seguidos en el poder, un caso inédito en la reciente historia de Nicaragua y en la América Latina actual.