"Todas las actividades humanitarias han sido interrumpidas, hasta tener nuevas garantías de las autoridades locales".

Jartum.- La ONU informó este domingo de que al menos 33 personas han muerto y más de cien han resultado heridas por un enfrentamiento armado entre los miembros de dos tribus que comenzó el pasado jueves en el estado del Nilo Azul, en el sureste de Sudán, cerca de la frontera con Etiopía.

"Según el Ministerio Federal de Salud, hay informes de 33 personas muertas y más de 100 heridas tras un enfrentamiento armado que comenzó el 14 de julio entre miembros de las tribus hausa y fung en Ganis, en la localidad de Ar Rusayris, ubicada en el estado del Nilo Azul", indicó la Oficina de la ONU para la Coordinación de Asuntos Humanitarios (OCHA) para Sudán en un comunicado.

La fuente indicó que a día de hoy, "la situación es tranquila pero impredecible" y añadió que "aún no se han verificado los desplazamientos de civiles", mientras que las autoridades locales buscan "estabilizar la situación".

El pasado viernes, la violencia continuó en la zona, con algunos comercios saqueados e incendiados "con informes de mujeres y niños que supuestamente huyeron del área en busca de seguridad".

El gobernador del estado del Nilo Azul emitió un decreto que prohibía las reuniones públicas a partir del 16 de julio durante un mes, impuso un toque de queda de 18:00 a 06:00 en las ciudades de Ad Damazin, capital del Nilo Azul, y Ar Rusayris, con todas las carreteras que conducen a Ad Damazin cerradas por las fuerzas de seguridad.

"Todos los movimientos de la ONU en el área se han restringido con efecto inmediato de acuerdo con el toque de queda impuesto por el Gobierno, incluidos los movimientos por carretera a Ad Damazin. Todas las actividades humanitarias han sido interrumpidas, hasta tener nuevas garantías de las autoridades locales", se apunta en la nota.

Un responsable de seguridad en Ad Damazin dijo a Efe en condición de anonimato que los enfrentamientos en Nilo Azul se produjeron entre las tribus africanas berta y hausa por una disputa territorial, ya que la primera no reconoce a esta como indígena de la zona y considera que tiene derecho a la propiedad de tierras.