La originaria de Durango fue sentenciada a 36 meses de prisión en diciembre del 2021 tras haberse declarado culpable de haber lavado dinero para la organización criminal que comandaba El Chapo.

Redacción Internacional.- Emma Coronel Aispuro fue trasladada a una prisión de mínima seguridad en la ciudad de Forth Worth en el estado de Texas, en la cual la esposa de Joaquín El Chapo Guzmán pasará los dos años restantes de su sentencia por los delitos de lavado de dinero y tráfico de drogas.

Agentes de la Marina de Estados Unidos llevaron a cabo el traslado de la sentenciada a la prisión FMC Carswell, la cual se encuentra adscrita al Buró de Prisiones, pues anteriormente Coronel estaba recluida en un lugar secreto administrado por la Agencia Federal de Prisiones.

La prisión a la que fue trasladada se encuentra en un centro médico federal de seguridad administrativa, en el cual se encuentra “un campamento satélite de mínima seguridad adyacente”, según lo informado por las autoridades estadounidenses. En el centro de salud se encuentran recluidas 976 prisioneras, mientras que en el campamento cumplen su sentencia 261 mujeres.

Emma Coronel cumplirá próximamente un año recluida, pues fue arrestada el 22 de febrero del 2021 en el aeropuerto del estado de Virginia, en Estados Unidos, y posteriormente fue enjuiciada por haber colaborado en el tráfico de drogas realizado por su cónyuge, el antiguo líder del Cártel de Sinaloa.

La originaria de Durango fue sentenciada a 36 meses de prisión en diciembre del 2021 tras haberse declarado culpable de haber lavado dinero para la organización criminal que comandaba El Chapo.

El tiempo en prisión otorgado a Emma Coronel causó polémica entre el público en general y expertos en temas de seguridad estadounidenses, pues su sentencia pudo haber sido tres veces mayor de la que emitió el juez que llevó su caso, por lo que se ha especulado que haya llegado a un acuerdo colaborativo con las autoridades de aquél país.

Tanto la defensa de la acusada como las autoridades han negado el acuerdo, a pesar de que, tanto el fiscal como el juez, alegaron a favor de la sentencia reducida de Coronel, pues argumentaron que sólo fue una pequeña pieza en el engranaje y que sus hijas ya carecían de uno de sus padres, quien está condenado a cadena perpetua.

El pasado 10 de febrero se dio a conocer que la sentencia de 36 meses que obtuvo Emma Coronel fue reducida a 31 meses, lo cual fue comunicado por Mariel Colón, quien forma parte del equipo legal de la inculpada.

Según las declaraciones de la abogada, a nivel federal sólo se cumple el 85% del tiempo de las condenas; asimismo, seis meses antes de quedar en libertad podrá participar en uno de los programa de libertad condicional.

El programa en el cual será incluida Coronel sólo está disponible para reos que son ciudadanos estadounidenses, a quienes se les permite salir de las instalaciones penitenciarias durante el día, pero deben regresar a dormir a la prisión todos los días, lo cual les permite regresar paulatinamente a sus actividades normales.

Tras su salida de prisión, Emma Coronel pasará 48 meses en libertad condicional total, por lo que también tendrá que someterse a diversas restricciones impuestas en los documentos que se le entregaron tras su condena.

Una de ellas manifiesta que, una vez libre, tendrá que conseguir un empleo en el cual se mantenga ocupada por lo menos 30 horas a la semana, de lo cual sólo podrá salvarse con una orden judicial.

Asimismo, se deberá presentar 72 horas después de su liberación ante una oficina federal asignada al distrito en el cual resida, pues ahí recibirá indicaciones acerca de la periodización de sus reportes ante las autoridades.