O PORRIÑO.- El tren que descarriló el pasado viernes en el noreste de España (O Porriño) y en el que fallecieron cuatro personas, circulaba a 118 kilómetros en una vía en la que estaba limitado ir a 30 kilómetros por hora.

Así se desprende del análisis de una 'caja negra' del convoy, cuyos resultados fueron aportados hoy por técnicos en el juzgado que investiga el accidente.

Fuentes del tribunal indicaron que el maquinista, de nacionalidad portuguesa y uno de los fallecidos, "recibió y cursó recibo de haber recibido (pulsando un botón) dos avisos L1, que significan necesidad de moderar la velocidad".

El tren descarriló en las inmediaciones de la estación de la localidad gallega de O Porriño (noreste de España) en un tramo recto. Tras descarrilar, se llevó por delante varios postes hasta acabar impactando contra la base de una torre de electricidad.

Fuentes técnicas han precisado que del volcado no se infiere que hubiera fallo técnico ni de señalización.

El tren accidentado, que cubría el recorrido entre Vigo (España) y Oporto (Portugal) descarriló el pasado viernes, sobre las 9.25 horas (11.25 GMT), veinte minutos después de partir de la ciudad española.

Tres trabajadores, dos de ellos españoles y otro portugués, además de un turista estadounidense fallecieron en el accidente.

Resultaron heridos 27 españoles, 8 estadounidenses, 3 portugueses, 3 alemanes, 2 brasileños, 2 uruguayos, 2 argentinos, 1 chileno y 1 filipino.

Actualmente hay abiertas dos investigaciones sobre el accidente de tren, una judicial y otra dependiente del Ministerio español de Fomento.