El ataque tuvo lugar contra el destacamento militar de Thiou, en la provincia de Yatenga, situada en la región Norte, y en él también una decena de soldados fueron heridos.

Uagadugú.- Tres militares y once terroristas murieron en un nuevo ataque de individuos armados este miércoles en el noroeste de Burkina Faso, informó el Ejército de este país de África occidental.

El ataque tuvo lugar contra el destacamento militar de Thiou, en la provincia de Yatenga, situada en la región Norte, y en él también una decena de soldados fueron heridos, indicó la dirección de Comunicación y Relaciones Públicas de las Fuerzas Armadas en un comunicado recogido hoy por la prensa local.

"Los refuerzos, apoyados por medios aéreos, intervinieron de inmediato para evacuar a los heridos y asegurar la zona", indicó el comunicado, al señalar que los soldados del destacamento reaccionaron "valientemente" al ataque.

El pasado 21 de noviembre, un total de 19 personas (10 civiles y 9 gendarmes) murieron en un ataque de individuos armados contra un destacamento de la Gendarmería en la región Centro-Norte de Burkina Faso.

Igualmente, el pasado día 14 al menos 53 personas (49 gendarmes y 4 civiles) fallecieron en otro ataque terrorista contra la Gendarmería de la zona de Inata, en la provincia de Soum, ubicada en la región del Sahel (norte).

El ataque en Inata generó mucha indignación entre la población burkinesa y dio pie a una protesta en Uagadugú para exigir la dimisión del presidente burkinés, Roch Marc Christian Kaboré.

Está previsto que el próximo sábado se celebre una nueva manifestación con el mismo objetivo.

En este momento de tensión social, el Gobierno de Burkina Faso ha reaccionado suspendiendo la conexión móvil a internet en todo el territorio nacional desde el pasado sábado y hasta, al menos, el día 28 por la noche, aludiendo a motivos de "seguridad pública".

Burkina Faso sufre desde 2015 ataques yihadistas que realizan grupos afiliados tanto a Al Qaeda como al Estado Islámico, especialmente en la región del Sahel, pero también en regiones vecinas y al este del país desde 2018.

La inseguridad ha ocasionado que el número de desplazados internos ascienda a 1,4 millones de personas, según datos del Gobierno burkinés.