Por cuatro votos contra uno, la quinta sala del STJ decidió dejar sin efecto todas las decisiones tomadas por el juez de primera instancia de Río de Janeiro, encargado del caso, bajo el argumento de que no tenía competencias para ello.

BRASIL.- El Superior Tribunal de Justicia de Brasil (STJ) anuló este martes la investigación en curso por sospechas de corrupción contra el senador Flavio Bolsonaro, hijo mayor del presidente del país, Jair Bolsonaro, y con ello devolvió el proceso a su punto de partida.

Por cuatro votos contra uno, la quinta sala del STJ decidió dejar sin efecto todas las decisiones tomadas por el juez de primera instancia de Río de Janeiro, encargado del caso, bajo el argumento de que no tenía competencias para ello.

Los magistrados de la sala aceptaron por mayoría un recurso presentado por la defensa de Flavio Bolsonaro, quien fue denunciado en noviembre de 2020 por la Fiscalía por sospechas de corrupción, durante su etapa como diputado regional de Río de Janeiro.

Los abogados del primogénito del jefe de Estado argumentaban que el juez Flavio Itabaiana, de la 27 Corte Criminal de Río de Janeiro, no debió asumir el caso porque el hoy senador estaba aforado por su condición de diputado regional.

Por esa razón, sostiene la defensa, el proceso nunca tuvo que ser conducido por un juez de primera instancia.

Esa tesis fue apoyada este martes por la quinta sala del STJ -tercera instancia-, que en febrero pasado ya había anulado una parte de la investigación al considerar que la suspensión del secreto bancario y fiscal de Flavio Bolsonaro, ordenada entonces por la Fiscalía, no cumplió con la legalidad vigente.

Flavio Bolsonaro fue denunciado ante los tribunales por los delitos de organización criminal, malversación, lavado de dinero y apropiación indebida, en el caso de las "Rachadinhas", como popularmente se conoce en Brasil.

Según la acusación, el primogénito del presidente brasileño lideraba y se beneficiaba de una trama que se apropió durante años de parte de los salarios de funcionarios contratados fraudulentamente para su gabinete en la Asamblea Legislativa de Río, aunque en realidad estos no ejercían función alguna.

Flavio Bolsonaro, quien siempre ha negado de manera tajante esas sospechas y se ha declarado víctima de una "persecución política" que busca dañar la imagen de su padre, fue diputado de Río entre 2003 y 2019, cuando asumió un escaño en el Senado.