Los ataques con misiles sobre Odesa se reprodujeron la madrugada pasada, sin que se hayan reportado víctimas, según el portal Ukrinform.

LEÓPOLIS, Ucrania.- Las autoridades militares ucranianas informaron hoy de nuevos ataques en la región de Odesa y en el puerto de Mykolaiv, tras los registrados el pasado fin de semana en puntos del Mar Negro y en plenos preparativos para desbloquear las exportaciones de grano.

Los ataques con misiles sobre Odesa se reprodujeron la madrugada pasada, sin que se hayan reportado víctimas, según el portal Ukrinform.

Dicho medio informa asimismo, citando fuentes militares ucranianas, de ataques masivos sobre las infraestructuras portuarias de Mykolaiv.

La aviación rusa lanzó al menos 18 misiles en la mañana de este martes, según el mando militar regional ucraniano.

En total se registraron doce misiles S-300 y seis misiles Kh-59, algunos de los cuales fueron destruidos por los sistemas de defensa antiaérea ucraniana.

Otros, sin embargo, causaron daños sobre la infraestructura ferroviaria, una empresa automotriz y otros objetivos civiles, así como edificios residenciales.

Los ataques se produjeron después de que el lunes las autoridades de Kiev anunciaran la próxima reanudación de exportaciones de cereales por vía marítima, lo que previsiblemente debería ocurrir esta misma semana.

El anuncio sigue a los ataques lanzados sobre Odesa el pasado sábado, un día después de alcanzarse un acuerdo entre Rusia y Ucrania, bajo los auspicios de Turquía y la ONU, para desbloquear el grano ucraniano y paliar la crisis humanitaria en todo el mundo derivada de su escasez.

Según Kiev, la salida de los primeros barcos del Mar Negro se producirá en virtud de este acuerdo, que Rusia y Ucrania suscribieron por separado.

Según sus estimaciones, la reapertura de los puertos permitirá exportar mensualmente unos 3 millones de toneladas.

No obstante, tras los ataques del sábado contra el puerto comercial de Odesa, Ucrania acusó a Rusia de "escupir en la cara" a la ONU y a Turquía, y afirmó que Rusia deberá asumir "toda la responsabilidad" si se rompe el acuerdo.

Rusia negó en un primer momento toda responsabilidad en lo ocurrido en el puerto comercial, aunque posteriormente precisó que sí hubo ataques a objetivos militares.