Activistas políticos y ONG locales informaron hoy de la muerte de Hussain Ahmed Barakat, que se cree que se contagió el pasado día 27 en la cárcel de Jau, donde hubo un brote de coronavirus y donde hay entre 2.500 y 3.000 presos políticos, además de criminales, a pesar de que la capacidad es de 1.500 reos.

MANAMA- Un preso político bareiní de 47 años y condenado a cadena perpetua ha fallecido en prisión tras contraer la Covid-19, siendo la primera muerte por coronavirus que se confirma en las cárceles del pequeño país del golfo Pérsico, donde activistas y organizaciones de derechos humanos denuncian que está muy extendida.

Activistas políticos y ONG locales informaron hoy de la muerte de Hussain Ahmed Barakat, que se cree que se contagió el pasado día 27 en la cárcel de Jau, donde hubo un brote de coronavirus y donde hay entre 2.500 y 3.000 presos políticos, además de criminales, a pesar de que la capacidad es de 1.500 reos.

El fallecido había recibido dos dosis de la vacuna china Sinopharm, que está siendo administrada en Baréin, uno de los países con mayor tasa de vacunación del mundo pero que no ha conseguido controlar los contagios, que han aumentado en las pasadas semanas.

El ministro de Interior, Rashid bin Abdulá al Jalifa, afirmó que en la cárcel de Jau no había casos de la Covid-19. Las autoridades no han ofrecido datos sobre contagios en las cárceles desde marzo.

A principios de mayo, el Gobierno defendió que las instalaciones penitenciarias están bien equipadas frente a la pandemia e invitó a diplomáticos de EE.UU., Gran Bretaña, Francia, Italia y China, entre otros, a comprobarlo en persona.

El partido Al Wefaq, principal formación opositora en Baréin hasta su disolución por parte de la judicatura en 2016, denunció hoy que la muerte de Barakat se debe a "negligencia médica deliberada" en la prisión, donde calcula que hay unos 250 presos infectados que no están recibiendo la asistencia adecuada.

También la ONG Foro de Baréin para los Derechos Humanos, con sede en Suiza, denunció que al fallecido se le diagnosticó Covid-19 el 27 de mayo pero hasta el 5 de junio no fue trasladado al hospital.

Barakat fue arrestado en 2015 y fue condenado en 2018 a cadena perpetua junto a otros más de 50 acusados de pertenecer a una célula terrorista, en un caso considerado político por la oposición, que está siendo perseguida y reprimida en Baréin desde la abortada Primavera Árabe de 2011.