La experiencia será utilizada por la Comisión Europea (CE) como aportación para un plan de acción sobre transporte ferroviario internacional de pasajeros.

Lisboa.- El tren europeo "Connecting Europe Express" partió hoy de Lisboa con 20.000 kilómetros por delante para recorrer todo el continente y concienciar sobre la importancia de este medio de transporte para la transición ecológica, pero también para sacar a la luz los obstáculos que todavía existen en la red ferroviaria.

Con más de cien paradas en 30 países durante 36 días y destino París, el tren recorrerá Europa como un símbolo del camino a seguir en el sector de los transportes en la lucha contra el cambio climático, sin olvidar el trabajo que queda por hacer.

"Será un laboratorio vivo que mostrará lo que hemos conseguido y cuáles son los obstáculos", defendió en Lisboa la comisaria europea de Transportes, Adina Valean, durante la ceremonia de partida del tren, un proyecto que se enmarca en el Año Europeo del Ferrocarril 2021.

La experiencia será utilizada por la Comisión Europea (CE) como aportación para un plan de acción sobre transporte ferroviario internacional de pasajeros que tiene previsto presentar en noviembre y permitirá también subrayar la importancia que la UE concede a las infraestructuras y su interés por potenciar el turismo.

INTEROPERABILIDAD, TODAVÍA PENDIENTE

El Connecting Europe Express es, en realidad, tres trenes, para adaptarse a los diferentes anchos de vía que hay en el continente: el ibérico (facilitado por la española Renfe), el estándar y el báltico. Un ejemplo claro de los obstáculos que todavía persisten en la red europea para avanzar en la interoperabilidad.

Ya existen tecnologías para adaptar los trenes y que circulen por diferentes anchos de vía, pero la Comisión ha querido mantener los tres para replicar la realidad de la red ferroviaria actual.

"Queríamos ser lo más cercanos posibles a la experiencia de un europeo que quiere cruzar las fronteras en tren", explicó Valean.

Hay países que ya trabajan en sus nuevas infraestructuras ferroviarias con la interoperabilidad europea en mente, como Portugal, según el ministro luso de Infraestructuras, Pedro Nuno Santos.

Su ancho de vía es ibérico para facilitar la conexión con su único vecino fronterizo, España, pero "la infraestructura nueva esta preparada para la migración en cualquier momento", dijo el ministro, que señaló que sólo cambiarán al ancho de vía estándar cuando lo hagan los españoles.

"Tuvimos esa discusión en la última Cumbre Ibérica y el Gobierno español no nos dio ningún plazo para hacer esa migración", refirió.

EN NOMBRE DE LA SOSTENIBILIDAD

El "Connecting Europe Express" también recorrerá Europa en nombre de la sostenibilidad para realzar el papel que juega el ferrocarril en el combate al cambio climático y la meta europea de reducción de emisiones.

"El medio de transporte que tecnológicamente ya está hoy más preparado para promover la neutralidad carbónica es el ferrocarril", recordó Pedro Nuno Santos.

Una idea en la que coincide la Comunidad de Ferrocarriles Europeos (CCFE), otro de los promotores del proyecto, cuyo presidente, Andreas Matthä, señaló que incrementar y mejorar la red europea ayudará a que "las metas climáticas sean alcanzadas".

El Pacto Verde Europeo, una de las reformas más ambiciosas de la legislatura de Ursula von der Leyen, incluye el objetivo de reducir las emisiones de gases de efecto invernadero procedentes del transporte en un 90 % para 2050 respecto a 1990.

Además de ser el medio de transporte más seguro, el ferrocarril es responsable sólo del 0,4 % de emisiones de CO2, frente al 25 % del conjunto del sector de la movilidad, según informes europeos.

El 7 % de los pasajeros y el 11 % de las mercancías de la UE viajan en tren, de acuerdo con un informe del Parlamento Europeo.

Según estimaciones de la Comunidad de Ferrocarriles Europeos, la crisis provocada por la pandemia derivó, solo en el primer semestre de 2020, en un desplome del 15% en el volumen de mercancías transportado por ferrocarril y en pérdidas de 1.250 millones de euros.

El tren, que acabará su recorrido el 7 de octubre en París, tiene previstas más de  cien paradas, entre ellas Madrid y Liubliana antes de terminar en París, para conectar de manera simbólica las presidencias portuguesa (primer semestre de 2021), eslovena (segundo de 2021) y francesa (primera mitad de 2022) del Consejo de la UE.

La iniciativa "Connecting Europe Express" es el resultado de la cooperación entre la Comisión Europea y la Comunidad de Ferrocarriles Europeos (CCFE), los administradores de infraestructuras y muchos otros socios a escala local y de la UE.