Por el momento, ningún grupo u organización terrorista se ha atribuido la autoría de este ataque ni se reportaron muertes ni heridos durante la explosión.

Kabul.- La zona este de Afganistán, incluida Kabul, quedó sumida en la oscuridad tras registrarse una explosión en la tarde de este jueves en una torre de energía eléctrica situada en el norte de la capital afgana.

"Lamentablemente, una torre de energía eléctrica ha sido destruida en una explosión en el norte de la ciudad de Kabul esta tarde y ha cortado la electricidad tanto en Kabul como en otras áreas" del país, apuntó a Efe el portavoz talibán Bilal Karimi.

Gran parte de Kabul y al menos ocho provincias orientales afganas se han quedado sin luz a causa de este incidente, agregó el portavoz islamista.

La empresa que proporciona energía eléctrica en el país, Da Afghanistan Breshna Sherkat (DABS), también confirmó en un comunicado la destrucción de una torre de energía "debido a una explosión en el área Qala-e-Murad-Big de Kabul, que ha provocado el corte de la electricidad en Kabul y el este de Afganistán".

Tanto los equipos técnicos de DABS como las fuerzas de seguridad de los talibanes se han desplazado a la zona para reestablecer la conexión de la red eléctrica y garantizar cuanto antes la normalidad y la seguridad en las provincias afectadas.

Por el momento, ningún grupo u organización terrorista se ha atribuido la autoría de este ataque ni se reportaron muertes ni heridos durante la explosión.

Afganistán lleva varios años dependiendo de la energía eléctrica que le proporcionan sus países vecinos, en especial de Tajikistán, Uzbekistán, Turkmenistán e Irán, y cuya actividad se distribuye a lo largo de la geografía afgana a través de presas hidroeléctricas construidas en los principales ríos del país.

Pese a que en los últimos años el depuesto Gobierno afgano culpó a los talibanes de la destrucción de varias torres eléctricas en todo el país, este es el primer ataque hacia una infraestructura energética que se registra desde que los fundamentalistas tomaron el poder de Afganistán el pasado 15 de agosto.