En octubre de 2020, el Tribunal Constitucional polaco publicó un fallo que ilegalizó prácticamente todas las posibilidades de abortar en Polonia y se desencadenó una oleada de protestas masivas en todo el país que duró varios meses.

Cracovia (Polonia).- La activista polaca Klementyna S. se enfrenta desde este miércoles a dos juicios por supuestos delitos cometidos durante las protestas feministas de comienzos de año en Varsovia y que están penados hasta con ocho años de prisión.

Según la acusación del fiscal, el pasado 28 de enero, Klementyna S., que aparece citada de este modo para proteger su identidad de acuerdo con la ley polaca, "violó la integridad física de un oficial de policía al salpicar de pintura roja su uniforme, que quedó inservible" e "irrumpió en el recinto vallado del Tribunal Constitucional".

Además, en un proceso separado ante el mismo tribunal y que también comienza este miércoles, la escritora y activista se enfrenta a la acusación de haber dañado un monumento al pintar un rayo rojo (símbolo de las protestas feministas) en la fachada de la iglesia de San Alejandro de Varsovia, considerada monumento desde 1965.

Klementyna S. fue una de las personas que organizó y lideró las protestas feministas contra la prohibición del aborto en Polonia y que provocaron las manifestaciones más importantes en Polonia desde el fin del comunismo.

Si el tribunal considera que Klementyna S. agredió físicamente a un oficial de policía, podría ser condenada a hasta tres años de prisión, y si se la condena por dañar un monumento, se enfrentará a entre seis meses y ocho años de cárcel.

Marta Lempart, otra mujer que se convirtió en un símbolo de las protestas, ha sido también acusada de otros tres delitos similares (el más grave de ellos, escupir a un policía) y se enfrenta a una pena de hasta ocho años de prisión por ellos en otro proceso que aún no ha comenzado.

En octubre de 2020, el Tribunal Constitucional polaco publicó un fallo que ilegalizó prácticamente todas las posibilidades de abortar en Polonia y se desencadenó una oleada de protestas masivas en todo el país que duró varios meses.

Actualmente, hay varios procesos judiciales en marcha contra personas que participaron en aquellas protestas y el ministro de Justicia polaco, Zbigniew Ziobro, solicitó el año pasado que se levantase la inmunidad y a una diputada que exhibió pancartas feministas durante la celebración de una misa.

Uno de los cargos que se imputan a casi todos los acusados en este tipo de procesos es el de "atentado a la salud pública", pues algunas de las manifestaciones que se llevaron a cabo tuvieron lugar cuando existían limitaciones de aforo en actos públicos debido a la pandemia.