Ante la nueva ola de casos en el área metropolitana de Manila, se ha vuelto a ordenar el confinamiento de los menores de 17 años en casa durante dos semanas, "algo que puede considerarse una vulneración de los derechos del niño", indicó Unicef en un comunicado.

Bangkok.- Unicef solicitó este viernes a las autoridades de Filipinas que alivien las duras restricciones que afectan a menores, los más perjudicados por el estricto confinamiento que se ha vivido por la covid-19 en Manila, afectada ahora por un serio repunte de los contagios.


Ante la nueva ola de casos en el área metropolitana de Manila, se ha vuelto a ordenar el confinamiento de los menores de 17 años en casa durante dos semanas, "algo que puede considerarse una vulneración de los derechos del niño", indicó Unicef en un comunicado.


Filipinas registró hoy su récord de infecciones diarias desde el inicio de la pandemia, 7,103 contagios en un día, lo que eleva el saldo de casos en el país a más de 648.000, con un ratio de positividad del 15 %, una cifra que no se daba desde abril del año pasado.


"A medida que la pandemia entra en su segundo año, el impacto en el bienestar psicosocial y los riesgos de salud mental de los niños y jóvenes están pasando factura. Debido a las restrictivas medidas de contención adoptadas desde el inicio de la pandemia, los niños han vivido lejos de miembros de su familia y parientes, maestros y amigos", recordó Unicef.


Filipinas impuso al inicio de la pandemia uno de los confinamientos más largos y estrictos del mundo, que se fue aliviando de manera lenta y progresiva después de cuatro meses, excepto en el caso de los menores, a los que solo se les permitió salir de casa en casos de emergencia.


Después de Navidad, tras diez meses de encierro, se autorizó las salidas de los niños a la calle, una medida que ahora se ha vuelto a revertir provocando muchas quejas entre los padres. Mientras, la educación presencial sigue vetada y sin visos de retomar la clases cara a cara hasta el año que viene.


"Han estado aprendiendo desde casa, a menudo enfrentando circunstancias increíblemente desafiantes. Para aquellos que experimentan violencia, negligencia o abuso en el hogar, los encierros los dejaron varados con abusadores y sin el apoyo necesario", indicó el Fondo de Naciones Unidas para la Infancia (Unicef).


La entidad internacional insistió en que las medidas de salud pública para contener la pandemia "deben responder al interés superior del niño, no causar más daño y priorizar su bienestar y dignidad".


Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), la pandemia ha interrumpido los servicios de salud mental en el 93 % de los países de todo el mundo en medio de un aumento de los casos de depresión y ansiedad.


Los datos muestran que, incluso antes de la pandemia, los niños soportan la mayor carga de riesgos para la salud mental, ya que la mitad de los trastornos mentales se desarrollan antes de los quince años y el veinticinco por ciento en la edad adulta temprana.


Unos 800.000 jóvenes se suicidan cada año en el mundo y la autolesión es la tercera causa principal de muerte entre jóvenes de entre quince y diecinueve años.