Redacción Internacional.- La organización no gubernamental Cecodap denunció que las medidas adoptadas por las autoridades sanitarias de Venezuela para administrar la escasez de vacunas podrían comprometer la salud de miles de niños al retrasar la aplicación de dosis y limitar el acceso a algunos inmunizantes.
La alerta fue realizada por el coordinador general de la ONG, Carlos Trapani, quien cuestionó una circular emitida el pasado 29 de mayo por el Viceministerio de Redes de Salud Colectiva sobre la “optimización del uso de las vacunas disponibles”.
El documento oficial reconoce la existencia de un número limitado de dosis de las vacunas BCG, pentavalente, toxoide tetánico-diftérico y SRP, que protege contra sarampión, rubéola y parotiditis, y establece medidas para administrar las existencias disponibles.
Entre las disposiciones figura la aplicación exclusiva de primeras dosis de la vacuna SRP, mientras que las segundas dosis deberán posponerse hasta que aumente la disponibilidad del biológico. Una medida similar fue adoptada para la vacuna pentavalente.
Asimismo, las autoridades sanitarias redujeron el número de centros habilitados para aplicar la vacuna BCG, con el objetivo de concentrar pacientes y disminuir la pérdida de dosis.
Advierten sobre riesgos para la protección infantil
Trapani sostuvo que la circular no representa una estrategia de optimización, sino una respuesta a la escasez de vacunas.
Posponer dosis y restringir aplicaciones puede reducir pérdidas, pero también incrementa el riesgo de que niños y niñas no reciban la protección que necesitan en el momento adecuado”, expresó el activista.
Según explicó, retrasar refuerzos o segundas dosis prolonga los períodos de vulnerabilidad frente a enfermedades prevenibles y puede afectar la protección colectiva que se logra mediante altas coberturas de vacunación.
El representante de Cecodap advirtió que la situación resulta especialmente preocupante en el caso de enfermedades como el sarampión, la rubéola o las afecciones prevenibles mediante la vacuna pentavalente, que pueden provocar complicaciones graves, discapacidad e incluso la muerte.
Expertos alertan sobre rezagos en inmunización
Las preocupaciones de la organización coinciden con advertencias realizadas por especialistas del área de salud pública sobre el estado del Programa Ampliado de Inmunizaciones (PAI) en Venezuela.
Alejandro Rízquez, jefe del Departamento de Medicina Preventiva y Social de la Escuela de Medicina Luis Razetti, señaló en 2025 que el país presenta un importante retraso en la incorporación de nuevas vacunas y en la disponibilidad de productos biológicos en comparación con otras naciones de la región.
El especialista afirmó que las coberturas de vacunación, los brotes de enfermedades inmunoprevenibles y diversos indicadores operativos reflejan fallas profundas en la gestión del programa nacional de inmunización.
Por su parte, la Sociedad Venezolana de Puericultura y Pediatría informó que la cobertura de la primera dosis de la vacuna contra el sarampión alcanzó 70,9 % en 2024, mientras que la segunda dosis llegó a 51,11 %, cifras que permanecen por debajo del nivel recomendado de al menos 95 % para garantizar una adecuada protección colectiva.
Barreras de acceso
Trapani también expresó preocupación por la decisión de concentrar la aplicación de la vacuna BCG en menos establecimientos de salud.
A su juicio, la medida podría generar obstáculos adicionales para las familias que viven en zonas alejadas o enfrentan dificultades de transporte, aumentando el riesgo de que algunos niños no completen sus esquemas de inmunización.
«Cuando los programas de vacunación comienzan a adaptarse a la disponibilidad de biológicos y no a las necesidades de la población, aumenta el riesgo de que existan más niños con esquemas incompletos o atrasados”, señaló.
El vocero de Cecodap insistió en que el debate debe centrarse en garantizar el acceso oportuno a las vacunas y no en administrar la escasez. “La inmunización es una de las intervenciones de salud pública más efectivas y no puede depender de la falta de disponibilidad”, concluyó.
La denuncia se produce en un contexto de preocupación por la cobertura vacunal en Venezuela, donde organizaciones médicas y de derechos humanos han advertido sobre la necesidad de fortalecer los programas de inmunización para prevenir el resurgimiento de enfermedades controlables mediante vacunas.
