Caracas.- El encargado de negocios de Estados Unidos en Venezuela, John Barrett, señaló este lunes que la Administración de Donald Trump seguirá apoyando esfuerzos para lograr la reconciliación política en el país suramericano, tras reunirse con la opositora venezolana Dinorah Figuera, a quien respalda para una negociación con el chavismo.
Seguiremos apoyando estos esfuerzos entre las autoridades institucionales en favor de una reconciliación política, un elemento clave del plan de tres fases impulsado por el presidente Donald Trump y (el secretario de Estado) Marco Rubio«, señaló Barrett en una publicación de la Embajada de Estados Unidos en X.
- La embajada compartió dos fotografías del encuentro, sin precisar en qué fecha fue exactamente.

Reunión de EE.UU. con Dinorah Figuera
Figuera, que defiende la continuidad del Parlamento opositor elegido en 2015, regresó a Venezuela el jueves, luego de ocho años de exilio, enviada por el Departamento de Estado de EE. UU. para sostener estos encuentros con autoridades del Gobierno encargado en el marco de la transición política tras la captura de Nicolás Maduro por parte de Washington.
En una entrevista difundida el viernes con el periodista Luis Olavarrieta, Figuera señaló que uno de los objetivos es conformar un Consejo Nacional Electoral (CNE) «vigoroso, creíble y transparente».
Figuera reconoció el viernes que la nueva tarea «no es» fácil, pero agradeció el «acompañamiento» de Estados Unidos.
Negociación opositora y rechazo del chavismo
El pasado mes, el sector mayoritario de la oposición, agrupada en la Plataforma Unitaria Democrática (PUD), había propuesto una negociación «seria, firme y responsable», liderada por María Corina Machado con el Gobierno interino y el acompañamiento de EE. UU. para «restaurar la democracia» a través de una «elección presidencial libre, transparente y soberana».
El chavismo respondió posteriormente que no estaba planteada una negociación con la oposición mayoritaria y «menos» con Machado.
La situación política en Venezuela ha estado marcada durante más de una década por una profunda polarización entre el Gobierno chavista y los sectores de oposición, en un contexto de crisis institucional, económica y social. Este escenario ha generado múltiples intentos de diálogo y negociación, tanto a nivel nacional como con acompañamiento de actores internacionales.
Desde la consolidación del poder del chavismo, distintos gobiernos y organismos internacionales han impulsado iniciativas para promover la reconciliación política y la realización de elecciones consideradas libres y transparentes por diversos sectores. Sin embargo, estos procesos han enfrentado interrupciones, desacuerdos y falta de consenso entre las partes involucradas.
En paralelo, Estados Unidos ha mantenido una política activa hacia Venezuela, que ha incluido sanciones económicas, presión diplomática y apoyo a sectores opositores. En los últimos años, Washington ha promovido distintos mecanismos de transición política, con el objetivo declarado de facilitar una salida negociada a la crisis venezolana.
Tras la captura del presidente Nicolás Maduro, por parte de autoridades estadounidenses, el panorama político venezolano ha entrado en una nueva fase de reconfiguración institucional. En este contexto, se han impulsado iniciativas orientadas a reorganizar las estructuras del Estado y avanzar hacia una transición política que incluya a distintos actores.
