La presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, dijo este jueves que es «miserable» que se niegue el despliegue de la fuerza pública para atender las consecuencias de los terremotos de magnitud 7,2 y 7,5 que afectaron la zona norte del país suramericano y que han dejado hasta ahora 2.595 muertos y 12.400 heridos.
Es miserable, desalmado, desconsiderado a un pueblo bajo angustia», dijo Rodríguez tras ser preguntada sobre una falta de actuación de la fuerza pública en el desastre ocurrido el pasado 24 de junio, luego de las constantes denuncias hechas por víctimas de los terremotos.
En una conferencia de prensa con los medios internacionales presentes en el país, la mandataria encargada indicó que esas denuncias se tratan de laboratorios y matrices creadas para politizar la situación de emergencia.
Que diga a alguien que se le negó acceso, ayuda, que alguien diga: no hay, no, eso no existe», indicó.
Rodríguez dijo que el primero en ofrecer declaraciones al país tras los terremotos fue el ministro de Interior, Diosdado Cabello, y que «inmediatamente» se ordenó el despliegue de funcionarios de policía y militares.
Inmediatamente se activó el Estado venezolano en su conjunto. Lo primero que hicimos, a pocas horas de su ocurrencia, fue emitir un decreto para atender esta situación de emergencia; se desplegó inmediatamente el sistema de protección civil, el sistema de defensa pública», aseguró Rodríguez.
El doble terremoto de hace una semana es el más mortífero que ha vivido Venezuela en el último siglo. Cincuenta y nueve años antes, en julio de 1967, se produjo en las proximidades de Caracas un sismo en el que murieron 245 personas, miles sufrieron heridas y los daños materiales fueron muy cuantiosos.
Los sismos de hace ocho días afectaron Caracas y otros seis estados del norte del país. La región más afectada ha sido La Guaira, una zona costera que ya vivió una tragedia por un deslave en 1999, que dejó miles de muertos.